tribunadegol full logo

Lee Kang-In: El nuevo cerebro del Atlético de Madrid

El Atlético de Madrid tiene nuevo faro creativo. Lee Kang-In aterriza en el Metropolitano procedente de Paris Saint-Germain para ponerse a las órdenes de Diego Simeone y asumir una responsabilidad mayúscula: ayudar a tapar el hueco que deja Antoine Griezmann, máximo goleador histórico rojiblanco y rumbo a la MLS.

El club madrileño anunció este sábado el acuerdo con el internacional surcoreano, que firmará contrato hasta junio de 2031. Un compromiso largo, de jugador franquicia, que deja claro el plan del Atlético: construir parte de su futuro alrededor del talento de Incheon.

La operación se ha cerrado por una cifra que no ha trascendido de forma oficial, pero que se sitúa, según distintas informaciones, entre los 35 y los 40 millones de euros.

Una apuesta fuerte por un futbolista que llega en plena madurez competitiva, con 25 años y un recorrido notable en el fútbol europeo.

De Incheon a Madrid pasando por Valencia

La historia de Lee tiene algo de círculo que se cierra. Nacido en Incheon, cruzó medio mundo con apenas 10 años para entrar en la academia del Valencia. Allí se formó, creció y se hizo un nombre en la élite: disputó 62 partidos con el primer equipo antes de buscar nuevos retos.

Tras su etapa en Mestalla, el mediapunta recaló en Mallorca, donde terminó de explotar como generador de juego entre líneas. Ese rendimiento le abrió la puerta de Paris Saint-Germain, al que llegó en 2023. Con el conjunto parisino acumuló 124 encuentros y 16 goles, números que explican por qué el Atlético ha decidido lanzarse con decisión a por él.

No es un desconocido para el fútbol español. Conoce La Liga, conoce los campos, conoce la exigencia. Y ahora regresa a un campeonato que le vio crecer, pero lo hace con otro peso específico y otra responsabilidad.

Mundial agridulce, salto de jerarquía

Con la selección de Corea del Sur, Lee disputó los tres partidos de la fase de grupos del último Mundial. Su equipo no logró superar esa ronda, con dos derrotas que frenaron el camino asiático, pero el centrocampista volvió a mostrar la personalidad que le ha acompañado desde joven: pide el balón, se ofrece, arriesga.

Ese carácter es precisamente lo que busca el Atlético en tres cuartos de campo. Un jugador capaz de recibir entre líneas, girarse y acelerar el juego, pero también de sumar llegada al área y último pase. Un perfil distinto al de Griezmann, pero con suficiente creatividad como para aliviar la pérdida del francés.

Un Atlético en reconstrucción ofensiva

El contexto en el que aterriza Lee no es menor. El Atlético viene de terminar La Liga en cuarta posición y de alcanzar la final de la Copa del Rey. Compite, pelea, se mantiene en la zona alta, pero necesita un salto más para discutirle el trono a Real Madrid y Barcelona de manera sostenida.

La salida de Griezmann obliga a rediseñar la pizarra. El francés no solo aportaba goles; era el conector, el socio de todos, el que enlazaba la medular con el área. Ahí entra Lee, llamado a ser uno de los nuevos organizadores del ataque rojiblanco.

Simeone gana un futbolista versátil, con capacidad para moverse por todo el frente ofensivo, caer a bandas, aparecer como interior adelantado o actuar por detrás del punta. Un jugador que entiende el juego asociativo, pero que también puede decidir partidos con un pase filtrado o una conducción agresiva.

Ocho años para escribir una nueva historia

El contrato hasta 2031 habla de proyecto, no de parche. El Atlético no ficha solo al Lee actual; ficha al líder que espera que sea dentro de dos, tres o cuatro temporadas, cuando el equipo vuelva a afrontar otro ciclo competitivo.

El camino de aquel niño que llegó a Valencia con 10 años le devuelve ahora a España convertido en pieza clave de un club que vive instalado en la élite europea. La pregunta ya no es si Lee Kang-In está preparado para el reto. La verdadera incógnita es hasta dónde puede llevar al Atlético este nuevo director de orquesta.