Lamine Yamal y Nico Williams entrenan antes del Mundial
La Roja respiró aliviada en Atlanta. Lamine Yamal y Nico Williams saltaron al césped en la sesión del jueves 11 de junio de 2026 y completaron trabajo con el grupo, disipando buena parte de las dudas que planeaban sobre su estado físico a pocos días del estreno en el Mundial ante Cabo Verde.
Dos de los grandes agitadores de la Euro 2024, dos de los rostros del nuevo ciclo de España, llegaban entre algodones. Esta temporada les ha pasado factura: golpes, sobrecargas, parones forzados. Y justo cuando el torneo más grande asoma, el país entero miraba de reojo los partes médicos.
Lamine, joya del Barcelona, no jugaba desde el 22 de abril, cuando una lesión en los isquiotibiales le obligó a parar en seco. Desde entonces, rehabilitación, paciencia y un plan milimétrico para no correr un solo riesgo.
Nico, el puñal de banda del Athletic Bilbao, también se había detenido en el tramo final del curso. Un mes sin competir, fuera de los últimos partidos de su club, con el Mundial como horizonte y como obsesión.
Este jueves, por fin, balón y compañeros.
Luis de la Fuente ya había intentado enfriar la inquietud a comienzos de semana. El seleccionador se mostraba confiado en que ambos podrían tener minutos en el debut ante Cabo Verde, aunque dejaba claro que lo más probable es que ninguno forme parte del once inicial. El plan pasa por recuperarles del todo, no sólo ponerles sobre el césped.
Desde dentro del vestuario, el mensaje va en la misma línea.
“Sabemos que los dos vienen de lesiones importantes”, recordó Pedro Porro ante los micrófonos. “Se están recuperando, están contentos, están con el grupo y eso es lo más importante”.
El lateral derecho subrayó así lo que se vio en el entrenamiento: sonrisas, toques de balón, complicidad. Sensaciones de torneo grande.
La lógica competitiva también pesa. Según la prensa española, De la Fuente tiene decidido repetir el once que se impuso 3-1 a Perú en el último amistoso de preparación. Ese equipo, sólido y reconocible, dejaría las bandas en manos de Alex Baena y Ferran Torres, encargados de ocupar el espacio que, más pronto que tarde, reclamarán Lamine y Nico.
España abre el Mundial el lunes en Atlanta, con la obligación de marcar territorio desde el primer día. El regreso progresivo de sus dos extremos más desequilibrantes no sólo refuerza el plan de partido; alimenta algo más profundo: la sensación de que este grupo llega con recursos, variantes y talento de sobra para aspirar a todo.
La cuestión, ahora, no es si Lamine Yamal y Nico Williams llegarán. La cuestión es cuánto tardarán en volver a encender el torneo.






