Lamine Yamal y el desafío del Barça en Mestalla
Lamine Yamal no apareció con el grupo en el último entrenamiento del Barça antes de visitar al Valencia. La imagen sorprendió a todos. Según informó el diario Sport, 23 jugadores se ejercitaron juntos, entre ellos Gavi, Gabriel Jesus y Dominik Livakovic. La joya azulgrana, en cambio, trabajó al margen.
Hansi Flick aclaró el motivo: Yamal arrastra un golpe de los últimos días y el cuerpo técnico prefirió aislarlo de la sesión colectiva. No es una lesión grave, pero sí un aviso. El técnico alemán confirmó que el atacante viajará con el equipo a Valencia y que la decisión definitiva sobre su participación se tomará a última hora.
El futbolista quiere jugar. No le gusta entrenarse solo. Flick subrayó que Yamal llega en un gran momento de forma, con la cabeza despejada y el ánimo alto, y no dudó en elogiar su actuación en el último partido. Para el entrenador, competir le sienta mejor que acumular entrenamientos, aunque dejó claro que habrá que esperar para saber si el joven talento será titular o si, por el contrario, le concederá un respiro.
Calor extremo y dudas en el once
Sport describió la situación como “un obstáculo inesperado” para Flick. El técnico, que ya barajaba a Yamal incluso entre los candidatos a portar el brazalete en el futuro, se encuentra ahora con una incógnita justo antes de un duelo marcado por el calor asfixiante de Mestalla.
El choque se disputará bajo temperaturas cercanas a los 34 grados. Un escenario pesado, casi hostil, para dos equipos que aún están en pleno arranque de temporada. El propio diario catalán criticó con dureza el horario, al señalar que programar el encuentro en las horas de mayor calor, “en pleno verano”, es una muy mala idea que condiciona el juego y la exigencia física de los futbolistas.
Ese calor no entiende de colores. Castigará por igual a Valencia y Barça. Pero en el caso azulgrana, con un jugador tocado como Yamal y un calendario que se aprieta, la gestión de esfuerzos se vuelve decisiva.
Flick viaja con todo: 24 jugadores y un descarte final
El Barça se ha plantado en Valencia con 24 futbolistas. Flick se lleva todo lo que tiene disponible y aplaza el descarte definitivo hasta el último momento: uno de ellos verá el partido desde la grada.
Es la primera vez esta temporada que el técnico se enfrenta a este tipo de dilema. Gavi ya está de vuelta tras su lesión, Gabriel Jesus vuelve a estar disponible y el panorama en la plantilla cambia por completo. La competencia se endurece.
La lista incluye también la primera convocatoria de Dominik Livakovic, que entra por fin en dinámica de partido. El croata apunta a segundo portero, una pieza de seguridad bajo palos para lo que viene.
La semana no da tregua. Entre semana llega el estreno en la Champions League ante Feyenoord y, antes, un Valencia–Barça que pesa mucho en la clasificación y en el ánimo. Sport adelantó que habrá rotaciones: Flick tirará de fondo de armario para sobrevivir a un tramo de calendario que exige piernas frescas y concentración máxima.
Una oportunidad de oro ante el tropiezo del Madrid
El contexto de la Liga añade todavía más tensión al viaje a Mestalla. El tropiezo del Real Madrid en el Villamarín abre una ventana que el Barça no quiere desaprovechar. Una victoria en el feudo valencianista permitiría a los de Flick abrir un hueco de tres puntos sobre su gran rival por primera vez en el curso.
No es solo cuestión de liderato provisional. Sport subrayó que un triunfo garantizaría que el Barça cierre la cuarta jornada como líder en solitario, pero, sobre todo, consolidaría la excelente dinámica mostrada desde el inicio de la temporada. El equipo ha arrancado con paso firme. Mantener ese ritmo, seguir “marchando con zancadas seguras”, se ha convertido en una prioridad absoluta dentro del vestuario.
Entre el golpe de Yamal, el calor abrasador de Mestalla, el regreso de piezas clave y el horizonte inmediato de la Champions, Flick se asoma a uno de esos partidos que marcan tendencia. ¿Será el día en que el Barça dé el primer golpe serio a la Liga o una advertencia de lo duro que será sostener el ritmo hasta mayo?






