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La Juventus busca a Zirkzee como relevo de Jonathan David

La Juventus ha pasado de los sondeos a los movimientos serios por Joshua Zirkzee. Según informa La Gazzetta dello Sport, el club turinés ya cuenta con el visto bueno del Manchester United para explorar una cesión del delantero, un paso clave en una operación que puede redibujar por completo el ataque de Luciano Spalletti este verano.

Zirkzee, nacido en 2001, llega de dos años grises en la Premier League. Poca continuidad, poca chispa, muy lejos del brillo que dejó en la Serie A con la camiseta del Bologna. Esa nostalgia por Italia no es un detalle menor: el neerlandés ha transmitido a la Juventus su total disposición para regresar al campeonato que mejor ha sabido entender su fútbol. Y eso, en un mercado cada vez más condicionado por contratos blindados y operaciones rígidas, pesa.

David se apaga, Zirkzee asoma

El contexto en Turín empuja el cambio. El futuro de Jonathan David se vuelve más borroso con cada día de mercado. Su temprana sustitución en un amistoso contra el Chelsea en Hong Kong tuvo algo de metáfora: una salida anticipada que puede anticipar también el final de su etapa bianconera tras solo una temporada.

El canadiense quiere quedarse. Lo ha dejado claro internamente y su objetivo es simple: redimirse. Ocho goles en su primer curso, muy lejos de los números que firmó en el Lille, no encajan con el delantero que la Juventus pensó estar fichando. David aspira a demostrar que aquello fue un accidente, no una tendencia. Pero el mercado no espera.

La posibilidad de incorporar a Zirkzee en calidad de cedido cambia el tablero. La Juventus valora la profesionalidad de David, su actitud en el día a día y su voluntad de revancha. Sin embargo, una oportunidad de este tipo, sin ataduras a largo plazo y con un perfil tan complementario, puede empujar al ex del Lille a escuchar ofertas tras solo un año en Turín.

Massara, al mando de una operación delicada

En Continassa, Ricky Massara pilota la maniobra con precisión de cirujano. El director deportivo trabaja para cerrar una cesión pura, sin obligación de compra, una condición que considera imprescindible para no tensionar aún más las cuentas del club.

La Juventus llega a este tramo del mercado con la pólvora medida. Ya ha hecho un esfuerzo muy importante para incorporar a Randal Kolo Muani, por quien ha pactado con Paris Saint-Germain un pago de 38 millones de euros más 12 millones en bonus garantizados. Ese desembolso condiciona todo lo demás.

Por eso Massara se mueve con tanta insistencia. No es la primera vez que intenta fichar a Zirkzee: ya lo quiso cuando trabajaba en la Roma. Aquella vez no fue posible. Ahora ve una segunda ventana que no está dispuesto a dejar pasar. Ha acelerado contactos, afinado detalles contractuales y presiona para cerrar una operación que, desde su despacho, considera una oportunidad irrepetible para la Juventus.

Un ‘nueve’ que no es ‘nueve’, pero eleva el techo

Zirkzee no es un delantero centro clásico. No vive pegado al área, no es el típico rematador de área pequeña. Su valor está en otra parte: técnica depurada, lectura del juego, capacidad para bajar, asociarse y organizar ataques. Ya lo demostró en la Serie A con el Bologna, donde fue mucho más que un finalizador.

Ese matiz encaja con la idea ofensiva de Spalletti. El técnico podría ganar un atacante capaz de mezclar entre líneas, abrir espacios para Kolo Muani y dar variantes en partidos cerrados. No se trata solo de goles, sino de elevar la calidad del juego en tres cuartos de campo, de tener un futbolista que entienda el ritmo del campeonato italiano y no necesite un largo periodo de adaptación.

La experiencia internacional de Zirkzee, pese a su juventud, añade otro argumento a favor. En un vestuario que busca un nuevo ciclo competitivo, sumar un perfil con pasado reciente en Serie A y roce en Premier League ofrece un equilibrio interesante.

Un dominó llamado Jonathan David

Todo, sin embargo, pasa por Jonathan David. Su situación es la ficha clave. Mientras el canadiense mantenga su voluntad firme de seguir y no aparezca una propuesta convincente para todas las partes, la Juventus difícilmente podrá oficializar la llegada de Zirkzee.

El club no quiere acumular salarios altos en la misma posición sin una salida clara. El plan de Massara es nítido: desbloquear primero el futuro de David, ya sea con una venta o con una fórmula que alivie la masa salarial, y solo entonces rematar la cesión del neerlandés. Hasta que ese dominó caiga, el acuerdo con el United seguirá en fase de negociación avanzada, pero no definitiva.

En las próximas semanas se espera un aumento de los contactos entre la Juventus y el club inglés para concretar la fórmula exacta del préstamo, plazos y reparto de ficha. Los bianconeri se mueven con cierta urgencia, conscientes de que un cambio de escenario en Old Trafford o una oferta inesperada de otro gran club podría complicar un trato que hoy parece encaminado.

Plan B en Londres si todo se tuerce

La Juventus, no obstante, no se ha quedado sin red. Si la operación con el United se viniera abajo en el tramo final del mercado, en Turín ya han trazado vías alternativas. El club sigue de cerca a varios delanteros que podrían salir del Chelsea antes del cierre de la ventana: Nicolas Jackson, Emmanuel Emegha y Liam Delap figuran en la lista de opciones secundarias para reforzar la delantera de Spalletti.

Son planes de contingencia, no prioridades. La preferencia deportiva y económica, a día de hoy, se llama Joshua Zirkzee. Un préstamo, un perfil ya contrastado en la Serie A y un encaje táctico evidente.

El desenlace, como tantas veces en el mercado, dependerá de un equilibrio frágil: el deseo de un jugador por regresar a un campeonato que siente como propio, la necesidad de otro de reivindicarse tras un año gris y la capacidad de la Juventus para moverse al límite de sus posibilidades financieras sin perder competitividad. En Turín, el reloj del verano ya corre contra todos.