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Joao Pedro firma hat-trick relámpago en el caos de Xabi Alonso

El primer día serio de trabajo de Xabi Alonso en el banquillo de Chelsea no fue un suave paseo de pretemporada. Fue un torbellino. Diez goles, ventajas cambiantes, errores groseros y, al final, un brasileño decidido a recordar al mundo —y a Carlo Ancelotti— que sigue muy vivo: Joao Pedro.

En el Accor Stadium de Sídney, el conjunto londinense arrancó su preparación veraniega con un 6-4 frente a Western Sydney Wanderers que dijo mucho de lo que le queda por ajustar… y también del arsenal ofensivo que tiene entre manos.

Un estreno que arranca a toda velocidad

No hubo tiempo para tanteos. A los seis minutos, el nuevo fichaje Dastan Satpayev ya había dejado su firma. Desmarque, definición y 0-1. Un comienzo ideal para un equipo que estrena entrenador y sistemas.

Pero el amistoso no iba a ser un trámite. Los Wanderers, lejos de intimidarse ante el gigante de la Premier League, se soltaron. Anthony Pantazopoulos y Aydan Hammond dieron la vuelta al marcador, castigando una zaga azul todavía en modo laboratorio. Dos golpes que recordaron a Chelsea que el escudo no gana partidos en julio.

El equipo de Alonso reaccionó con calma. Dario Essugo, sereno donde otros se aceleran, apareció para clavar el empate antes del descanso con un remate limpio, casi quirúrgico. 2-2 al intermedio y la sensación de que el espectáculo apenas había empezado.

La locura se desata tras la hora de juego

Lejos de enfriarse, el duelo se incendió tras el minuto 60. Dylan Scicluna, con un gran gesto técnico, volvió a adelantar a los locales y celebró como si se tratara de una noche de competición oficial. Chelsea, otra vez por detrás.

La respuesta fue inmediata. Cuatro minutos después, Jamie Gittens culminó una buena acción iniciada por Joao Pedro para poner el 3-3. El amistoso se había convertido en un intercambio de golpes sin defensa, más propio de boxeo que de pretemporada.

Y cuando parecía que el ritmo podía bajar, llegó otro giro. Awan Lual aprovechó un error grosero: un pase suelto de Estevao cerca del área propia, regalo envenenado que el jugador de Western Sydney Wanderers no desaprovechó. 4-3 a doce minutos del final. El estadio, entregado. La zaga de Chelsea, descolocada. Y Alonso, con demasiadas cosas que apuntar en la libreta.

Nueve minutos, tres goles y un mensaje a Brasil

Entonces apareció Joao Pedro. Con rabia, con precisión, con instinto. Con todo lo que se espera de un delantero que se quedó fuera de la última lista de Brasil para la Copa del Mundo.

Entre el minuto 80 y el 89, el brasileño decidió que ya había suficiente caos. Tres apariciones, tres definiciones, tres golpes secos que voltearon el marcador y enterraron la resistencia local. Un hat-trick comprimido en nueve minutos, de esos que cambian el tono de una pretemporada y reabren debates en los despachos de las selecciones.

Cada gol fue un recordatorio: de su movilidad entre líneas, de su frialdad en el área, de su capacidad para aparecer cuando el partido arde. Para Chelsea, un alivio. Para Alonso, una certeza: tiene un delantero en forma y con hambre. Para Ancelotti, un aviso a distancia.

El 6-4 final no disimula las grietas defensivas ni los errores en salida de balón, pero sí deja una primera fotografía clara: este Chelsea va a ser intenso, vertical y, por momentos, descontrolado. Un equipo al que será difícil quitarle los ojos de encima.

Próxima parada: Tottenham

Sin tiempo para recrearse en la montaña rusa, el conjunto londinense se quedará en Sídney afinando automatismos antes de un test con más colmillo: el duelo ante Tottenham Hotspur, el sábado 1 de agosto, de nuevo en el Accor Stadium.

El balón rodará a las 19:45 hora local, 10:45 en Reino Unido y 5:45 en la costa este de Estados Unidos. Otro escenario, otro rival de alto nivel… y una pregunta que empieza a flotar alrededor de este nuevo Chelsea: ¿podrá Xabi Alonso domar el caos sin perder esta electricidad que, por ahora, lo define?