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Jarrad Branthwaite: Regreso a la selección y confianza recuperada

Jarrad Branthwaite siente que, por fin, ha dejado de pelear contra su propio cuerpo. El central de Everton, que encadenó dos temporadas marcadas por las lesiones, vuelve a la escena internacional con una convocatoria de Inglaterra que sabe a recompensa… y a revancha contra el tiempo perdido.

Un mes en Alemania para reconstruirse

Este verano no lo pasó entre playas y pretemporadas ligeras. Branthwaite se marchó un mes a Alemania con un objetivo claro: entender por qué su cuerpo le traicionaba una y otra vez. Trabajo específico, análisis detallado, una mirada global al futbolista más allá del simple músculo.

“Me senté con el club después de las tres o cuatro veces en las que estaba cayendo lesionado. Era mirar el cuadro completo, un enfoque holístico del cuerpo”, explicó el defensa, de 24 años.

“Allí estuve tres o cuatro semanas, trabajando con un equipo junto al club, evaluando diferentes cosas y ojalá eso haya ayudado”.

Se estudiaron patrones de movimiento, respuesta cerebral, cargas, gestos. Nada se dejó al azar. “Fue bastante complejo, pero cruzo los dedos para que haya funcionado”, reconoció.

El resultado, de momento, es contundente: ha disputado todos los minutos de la Premier League con Everton en este arranque de curso. Solo ha descansado en los dos partidos de Carabao Cup. El contraste con el pasado reciente es brutal.

Dos años de parones, operaciones y dudas

Su historial reciente parecía una montaña rusa. En el verano de 2024, Manchester United se lanzó a por él, pero no alcanzó los 70 millones de libras que pedía Everton. El traspaso se enfrió… y el cuerpo volvió a castigarle.

Primero, una operación en la ingle. Después, un problema en el muslo. Fuera hasta octubre.

La temporada anterior ya había sido un calvario: una lesión de isquiotibiales en pretemporada, complicaciones, más cirugía y un regreso retrasado hasta enero. Cuando por fin volvió, apenas pudo disputar 10 partidos antes de caer de nuevo, esta vez con otra lesión de isquiotibiales en el derbi de Merseyside de abril. Salió del campo en camilla, con la sensación de volver al punto de partida.

“Es probablemente lo peor para un futbolista no estar en el campo. Y cuando se repite una y otra vez, es mentalmente duro, porque empiezas a dudar de tu cuerpo y sales al césped con miedo a lo que pueda pasar”, admitió.

Este verano, club y jugador decidieron que ya no valían los parches. Había que ir al origen. Branthwaite siente que ese trabajo ya se nota: “En pretemporada me gestionaron bien, controlamos las cargas, y ojalá pueda seguir en el campo toda la temporada”.

De la cola de la lista a otra oportunidad con Inglaterra

El central solo ha jugado 30 minutos con Inglaterra: un amistoso ante Bosnia-Herzegovina en junio de 2024, dentro de la preparación para la Eurocopa bajo el mando de Gareth Southgate. Desde entonces, lesiones, ausencias y la sensación de haberse quedado atrás en la pelea por un puesto.

Ahora, Thomas Tuchel le ha incluido en la lista para la Nations League, con partidos ante España, Croacia y Chequia. Un escenario de élite para medir si este “nuevo” Branthwaite está listo para quedarse.

“Saber que estuve tanto tiempo fuera por lesión no ayudó, me perdí tres o cuatro concentraciones y mucho fútbol”, reconoció.

“Mi objetivo es mantenerme libre de lesiones, jugar tantos partidos como pueda y darme la mejor oportunidad posible de estar en la convocatoria”.

La competencia es dura. Marc Guehi, Ezri Konsa y compañía no van a regalar un solo minuto. Pero para Branthwaite, este llamado ya es un mensaje claro: vuelve a estar en el mapa.

“No he hablado con él (Tuchel) recientemente. Cuando lleguemos tendremos una charla, tengo muchas ganas de unirme al grupo y disfrutar estas semanas”, apuntó.

Confianza recuperada y ambición declarada

Más que una simple citación, el regreso con Inglaterra tiene un componente emocional evidente. “Es un momento de orgullo. La última temporada, cuando estaba fuera y no podía jugar, mi objetivo era volver, competir y darme la mejor opción posible de estar cerca de la selección después de tanto tiempo parado”.

El contexto le acompaña: Everton ha arrancado el curso con solidez y él se ha convertido en una pieza fija en el eje de la zaga. Sin sobresaltos físicos, sin gestos de dolor, sin mirar al banquillo con miedo.

“La temporada ha empezado bien a nivel individual y también como equipo, y eso definitivamente ha ayudado”, subrayó. Y dejó un mensaje directo, sin complejos: “Creo que soy lo bastante bueno para estar en la selección de Inglaterra, así que espero poder demostrarlo”.

La batalla ya no es solo contra las defensas rivales. Es contra el recuerdo de un cuerpo que se rompía demasiado. Si el trabajo de este verano ha cerrado esa herida, la siguiente pregunta es inevitable: ¿hasta dónde puede llegar Branthwaite cuando, por fin, nada lo frena?