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Inter busca a Curtis Jones, Liverpool se mantiene firme en su precio

Inter Milan ha vuelto a la carga por Curtis Jones. Esta vez con una oferta que ya suena seria: el club italiano ha hecho saber que está dispuesto a llegar hasta los 30 millones de libras por el centrocampista. En Anfield, sin embargo, la respuesta es nítida: el jugador, de 25 años, no sale por menos de 35 millones.

Ese margen de cinco millones no es un simple detalle contable. Marca el tono de una negociación en la que Liverpool, de momento, no se mueve un milímetro. El club ya rechazó una propuesta anterior de Inter cifrada en 21,75 millones de libras, una cifra que en Merseyside se consideró muy por debajo del valor real de Jones. El mensaje es claro: hay disposición a escuchar, pero no a rebajar la tasación interna.

Un interés que no se esconde

Lo de Inter no es un capricho de última hora. El interés viene de lejos y se ha reconocido abiertamente. El director deportivo Piero Ausilio ya lo dejó claro este verano: el club sigue de cerca a Curtis Jones y no lo oculta. Aquellas palabras no fueron un guiño vacío; los movimientos actuales confirman que el dossier sigue abierto en Milán.

Inter ve en Jones un perfil adaptable a la Serie A, con experiencia europea y margen competitivo. Pero el respeto por el jugador no basta para desbloquear la operación. Si el club italiano quiere avanzar, tendrá que acercarse al número que Liverpool tiene marcado en rojo.

Liverpool, entre la reestructuración y la firmeza

Al otro lado de la mesa, Liverpool se mueve en un verano de reajustes profundos. El club negocia por Bradley Barcola con Paris Saint‑Germain y estudia reforzar otras zonas del campo, al tiempo que escucha consultas por varios jugadores de rotación. La gira por Estados Unidos ha puesto en escaparate a varios jóvenes y ha activado el interés por nombres como Luke Chambers, Lewis Koumas, Calum Scanlon o Ifeanyi Ndukwe.

Todo ello sucede mientras Andoni Iraola empieza a perfilar su primera plantilla en Anfield. La competencia en el centro del campo promete ser feroz: Dominik Szoboszlai, Alexis Mac Allister, Ryan Gravenberch y Florian Wirtz parten con peso específico en las zonas interiores. En ese contexto, Jones ha sido, en las últimas temporadas, algo más que un simple relleno de banquillo: un recurso fiable, capaz de sostener el nivel cuando le toca entrar.

Y ahí entra en juego el mercado. Un jugador formado en casa, con experiencia en la élite, versátil tácticamente y aún en plena madurez es un activo estratégico. No se reemplaza con facilidad. Esa combinación de factores —deportivos, contractuales y reglamentarios por su condición de homegrown— explica por qué Liverpool se planta en los 35 millones como mínimo.

El valor de un local en un vestuario en transición

Para la grada de Anfield, Curtis Jones nunca ha sido la gran estrella del cartel, pero representa algo que el aficionado valora de forma casi instintiva: un jugador local que entiende el club, su entorno y la presión de los grandes escenarios. Un futbolista que, sin hacer ruido, ha respondido cuando la exigencia subía.

Desde la óptica deportiva, el argumento es igual de contundente. Las temporadas se ganan con fondo de armario, más aún con Champions League en el horizonte y un nuevo entrenador intentando imponer ideas y jerarquías. Jones no tiene garantizada la titularidad en las noches más grandes, pero precisamente por eso encaja en el perfil de jugador que sostiene el nivel del equipo cuando las rotaciones se vuelven inevitables.

Si el centrocampista busca un rol más protagonista, el deseo es comprensible. La carrera es corta y los minutos pesan. Pero en Liverpool la premisa es otra: si sale, será en unas condiciones que reflejen su calidad, su estatus de canterano y el coste real de encontrar un sustituto de garantías. En ese escenario, los 30 millones que Inter está dispuesto a poner sobre la mesa se quedan cortos. Los 35 millones se perciben como un punto de partida más razonable, y ni siquiera eso disiparía del todo la incomodidad de parte de la afición.

Por ahora no hay señales de urgencia en Anfield. El club mantiene la calma, sostiene su posición y deja claro que cualquier desenlace deberá reforzar, no debilitar, el proyecto que Iraola intenta construir. La pelota, ahora mismo, está en el tejado de Inter. ¿Subirá la apuesta o aceptará que, con esta cifra, Curtis Jones seguirá vistiendo de rojo?