La herida de Gavi y su nuevo desafío en el Barça
El primer parón internacional de la temporada llega con España instalada en la cima del fútbol mundial y con la mirada puesta en la UEFA Nations League. La campeona del mundo cambia el chip, pero lo hace con un bloque muy reconocible: una columna vertebral repleta de jugadores del Barcelona que vuelve a ponerse al servicio de Luis de la Fuente.
En plena euforia por los éxitos recientes, el seleccionador aprovechó el respiro para mirar atrás. Y lo hizo hacia el lado más oscuro del camino.
“Perder a una persona querida”
Preguntado por el momento más duro desde que tomó las riendas de la selección, De la Fuente no señaló ninguna derrota, ni una mala racha, ni un partido tenso. Apuntó directamente a una imagen que todavía pesa en el vestuario: la grave lesión de Gavi.
En declaraciones a COPE, el técnico fue contundente al recordar el golpe emocional que supuso para el grupo la lesión de rodilla del centrocampista del Barcelona, sufrida en 2023.
«La lesión de Gavi fue un momento duro para todos», confesó el seleccionador. «Teníamos una sensación de dolor que venía de un accidente, de perder a una persona querida para nosotros».
No habló solo de fútbol. Habló de vínculo, de vestuario, de una pieza que se cae en pleno crecimiento. De la Fuente describió una escena que todavía se le clava en la memoria.
«Si hubierais visto la reacción de los jugadores en el vestuario, fue horroroso», añadió. «Todos abrazándole y apoyándole. Fue tremendamente emotivo».
La lesión no solo tocó la pizarra. Golpeó al corazón del grupo.
De la enfermería al banquillo
Hoy, el escenario es distinto. Gavi ha completado con éxito su rehabilitación y ha vuelto a pisar el césped. La rodilla responde, el físico acompaña, la energía de siempre sigue ahí. Pero el problema ya no es médico. Es futbolístico.
En el Barcelona de Hansi Flick, el centrocampista se encuentra con un muro nuevo: la competencia feroz por un puesto en el once. El club azulgrana ha levantado un centro del campo de enorme nivel y el margen para equivocarse se ha reducido al mínimo.
- Pedri es intocable.
- Rodri, fichaje de peso este verano, se ha asentado con naturalidad.
- A eso se suma el crecimiento de Fermin Lopez y el excelente momento de Dani Olmo.
El resultado es claro: los minutos de Gavi se han convertido en apariciones fugaces, entradas desde el banquillo, ratos cortos en partidos ya encaminados.
Para un futbolista que se había acostumbrado a ser protagonista absoluto tanto en su club como en la selección, el cambio es brusco. De la Fuente le sigue considerando un jugador capital, pero la realidad del día a día en el Camp Nou es otra: hay que ganarse cada minuto.
Una carrera a contrarreloj
La temporada apenas ha echado a andar, pero el desafío ya está definido. Gavi debe escalar otra montaña. Primero fue la rodilla. Ahora es la jerarquía.
Arrastra todavía las secuelas de aquella lesión de 2023 y de un posterior contratiempo la pasada campaña. No tanto en lo físico, donde ha respondido bien, sino en el ritmo competitivo: el punto fino que solo se alcanza encadenando titularidades, no apariciones esporádicas.
Cada minuto que Flick le concede se ha convertido en un examen. No puede desperdiciarlos. Necesita demostrar que sigue siendo ese futbolista indomable que rompía líneas, que contagiaba al equipo con su agresividad y que se ganaba la confianza de todos a base de carácter.
Su prioridad inmediata es clara: sumar partidos, recuperar la chispa y volver a sentirse importante en el Camp Nou. Si lo logra, el resto caerá por su propio peso.
Porque en la selección, De la Fuente no olvida lo que Gavi aporta cuando está al máximo. La pregunta ya no es si el técnico confía en él. La pregunta es otra: ¿podrá el centrocampista del Barcelona recuperar, en un vestuario más poblado que nunca, el lugar que su propia historia le exige?






