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Hansi Flick endurece el plan del Barça: Fort y Casado fuera del equipo

En el Barça de Hansi Flick ya no hay espacio para las medias tintas. Mientras el club intenta aligerar una plantilla cargada, dos canteranos han recibido un mensaje tan claro como frío: Héctor Fort y Marc Casado deben entrenarse al margen y buscarse equipo.

Todo se ha acelerado tras un golpe cruel. Roony Bardghji, llamado a ser uno de los nombres propios del verano blaugrana, sufrió ayer una grave lesión de rodilla en un entrenamiento. El sueco, que estaba en la rampa de salida —ya fuera cedido o traspasado— para encontrar minutos, estará fuera de los terrenos de juego durante un periodo largo, todavía sin fecha de regreso.

Lejos de abrir una puerta inesperada a los jóvenes, el club ha reforzado su hoja de ruta. Según informó el periodista Nil Solà en Carrusel Deportivo, el Barça comunicó a Fort y Casado que pasaban a trabajar de forma individual tras la lesión de Bardghji. No hay giro de guion, no hay plan B: ambos siguen en la lista de salidas para este verano.

Entrenamientos en solitario y futuro en el aire

El martes ya se vio el primer cambio. Fort y Casado se ejercitaron al margen del grupo, con una planificación específica y sin mezclarse con el resto de la plantilla de Flick.

La decisión responde a una idea muy concreta del club: minimizar riesgos mientras sus futuros no estén resueltos. Nada de lesiones inoportunas en las últimas semanas de mercado. Nada que pueda bloquear una operación cuando el Barça necesita espacio, dinero y claridad en su vestuario.

Los dos españoles han estado presentes en la pretemporada y han tenido minutos bajo las órdenes de Flick. Sin embargo, la sensación interna es nítida: no han logrado convencer al técnico alemán de que merecen un rol real en el primer equipo esta temporada.

A su edad, quedarse sin una ruta clara hacia minutos en la élite sería un freno. Y en el Barça ya no se contempla mantener jugadores en tierra de nadie.

Héctor Fort, talento a destiempo

El caso de Héctor Fort tiene un punto de injusticia deportiva. El lateral es un futbolista con condiciones evidentes para competir en el primer nivel y, en otro contexto temporal, podría haber encontrado hueco en el primer equipo.

El problema es el ecosistema que le rodea. Jules Koundé y Eric Garcia se han consolidado como opciones fiables para el lateral derecho, y por detrás asoma con fuerza Xavi Espart, uno de los grandes proyectos de la cantera en esa posición. La competencia no solo es feroz; es estructural.

Fort ha respondido cada vez que le ha tocado jugar. Ha dejado buenas sensaciones, ha cumplido en pretemporada y no ha desentonado. Pero en un club como el Barça, “estar bien” no basta. El listón se sitúa en la excelencia constante, y cuando el carril derecho ya está poblado, el margen de error desaparece.

El mensaje es duro, pero claro: su progresión quizá deba continuar lejos del Camp Nou.

Casado, de irrupción brillante a necesidad de cambio

La situación de Marc Casado tiene un matiz distinto. Su primer año con Hansi Flick fue notable, casi una irrupción de manual. Intensidad, criterio, personalidad. Parecía haber encontrado su sitio.

Su segunda temporada, en cambio, se torció. Problemas, irregularidad, menos peso real en el equipo. Y todo en un contexto especialmente complicado para un centrocampista que quiere hacerse hueco: la zona ancha del Barça está más poblada que nunca, y con la llegada inminente de Rodri el embudo se estrecha aún más.

Casado sigue siendo un jugador con talento y margen de crecimiento, pero la ecuación es sencilla: con tanta competencia interna, una venta se antoja lógica desde el punto de vista deportivo y económico. Para él, además, un nuevo entorno donde tenga minutos garantizados puede ser el impulso que necesita para relanzar su carrera.

Semanas decisivas

El club ha marcado el ritmo. Fort y Casado ya saben que deben encontrar destino antes de que se cierre el mercado. El reloj corre y las decisiones se acercan.

Mientras tanto, seguirán entrenando en solitario, a la espera de que se concrete una salida que, a estas alturas, parece inevitable.

En un verano en el que el Barça busca reconstruirse a golpe de decisiones firmes, la pregunta ya no es si se irán, sino dónde escribirán el próximo capítulo de sus carreras.