tribunadegol full logo

Glentoran inicia la liga con victoria ante Limavady United

Glentoran 2-0 Limavady United. El marcador cuenta una historia sencilla. El césped, no tanto. El equipo de Declan Devine necesitó más de una hora para abrir la lata y tuvo que subir una marcha ante un recién ascendido que no se comportó como tal en su regreso a la élite desde 2008.

Durante buena parte de la tarde, Limavady United se aferró al partido con uñas y dientes. Se defendió con orden, se estiró cuando pudo y, durante un tramo clave del segundo tiempo, llegó incluso a coquetear con la sorpresa. Hasta que el banquillo de Glentoran cambió el guion.

Un inicio intenso, sin premio

El conjunto local salió con la intención de marcar territorio desde el primer minuto. Apenas habían pasado dos minutos cuando Marty Gallagher tuvo que intervenir por primera vez, volando para rechazar un disparo lejano de Zeno Rossi tras un centro de Aaron McEneff que la zaga había despejado a medias.

Glentoran olió sangre pronto. A los siete minutos, Joe Thomson tuvo una ocasión magnífica: Ross Clarke desbordó por banda, levantó la cabeza y lo encontró en la frontal. El disparo raso del centrocampista se marchó rozando el poste. Primer aviso serio.

Limavady, sin embargo, no se descompuso. Tiarnan Boorman apareció como salvavidas en el minuto 16, sacando bajo palos un remate forzado de Pat Hoban tras otro centro tenso de Clarke. El balón ya casi celebraba el 1-0 cuando el defensa se cruzó para mantener el 0-0.

El dominio territorial de Glentoran se mantuvo camino de la media hora. Jack Malone probó fortuna desde lejos, con un disparo que se fue por poco, y poco después James Singleton metió un balón envenenado al área pequeña que solo pedía un toque final. Nadie llegó. La grada empezaba a impacientarse.

Antes del descanso, Gallagher volvió a sostener a los suyos. Thomson conectó un latigazo desde fuera del área y el guardameta respondió con reflejos, desviando el balón por encima del larguero. Glentoran mandaba, llegaba, insistía. Le faltaba lo esencial: el gol.

Limavady se rebela… y perdona

Nada más arrancar la segunda parte, el decorado cambió. Solo habían pasado 20 segundos cuando Limavady United lanzó su primer aviso serio. Oisin Duffy encontró espacio dentro del área y armó el disparo desde un ángulo cerrado. Billy Crellin, atento, repelió el intento en la portería local.

Ese susto dio confianza al conjunto de Paul Owens. Glentoran reclamó un penalti poco después, cuando Clarke cayó en el área tras una acción con Boorman y Rodney Brown. El árbitro Michael McKenna señaló falta… pero en ataque. Las protestas locales se mezclaron con la sensación de que el partido se estaba abriendo peligrosamente.

El cambio de aire se notó. Los visitantes empezaron a enlazar pases, a aparecer por dentro, a creer. En el 53, Philip Lowry estuvo a centímetros de firmar uno de esos tantos que han marcado su carrera. Picó el balón con sutileza, superó a Crellin, pero la pelota cayó sobre el techo de la red.

Tres minutos después, el ex de Linfield tuvo la ocasión que cualquier delantero sueña. Centro desde la izquierda de Leon Boyd, Lowry recibe solo, frontal al arco, a unos diez metros. Y la manda por encima del larguero. Inusual en él. Un respiro enorme para Glentoran.

Owens lo sabía: ese tramo, entre el 45 y el 59, era el mejor de su equipo. También, su gran oportunidad perdida.

Stewart entra y decide

Con el partido en un punto incómodo, Declan Devine miró al banquillo. Minuto 61. Se marcha Jordan Jenkins, entra Jordan Stewart. Cambio ofensivo, mensaje claro. Y respuesta inmediata.

Apenas llevaba unos segundos sobre el césped cuando Stewart atacó el primer palo en un saque de esquina botado por Ryan Cooney. Toque sutil de cabeza, desvío justo, balón a la red. 1-0 y estallido de alivio en el estadio. El suplente necesitó una jugada para justificar la decisión de su técnico.

Ese tanto fue el impulso que Glentoran llevaba buscando desde el inicio. Limavady acusó el golpe. Y el castigo llegó sin tiempo para reaccionar.

Dos minutos después, otra vez por banda. Malone encontró espacio y dibujó un centro medido. Allí apareció quien no suele perdonar: Pat Hoban, máximo goleador del curso pasado, atacó el balón con determinación y lo envió de cabeza al fondo de la portería. 2-0 y partido prácticamente sentenciado.

En apenas 120 segundos, Glentoran había resuelto lo que le costó una hora de sudor. El recién ascendido, que venía creciendo y soñando con dar un susto, se quedó sin margen.

Voces desde el banquillo

Declan Devine no escondió el respeto por el rival tras el pitido final. Reconoció el esfuerzo de Limavady United, subrayó la importancia de la portería a cero y habló de “misión cumplida” en este primer examen liguero. Para él, un 2-0 en el estreno, tal y como admitió, habría sido un resultado que habría firmado sin dudarlo antes de empezar.

En el otro lado, Paul Owens mezcló orgullo y frustración. Aceptó que, en el cómputo global, Glentoran mereció la victoria, pero no ocultó su decepción por esos minutos dorados de su equipo entre el 45 y el 59, cuando Limavady encadenó pases, llegó con claridad y dispuso de la gran ocasión de Lowry justo antes del 1-0. Encajar en una acción a balón parado y recibir el segundo tan rápido dejó sin respuesta a su equipo.

Glentoran arranca la temporada con tres puntos, goles de su máximo artillero y un suplente decisivo. Limavady United, pese a la derrota, se marcha con algo igual de valioso en agosto: la certeza de que puede competir en la élite. La cuestión es clara: ¿podrá sostener este nivel cuando los partidos ya no sean un estreno, sino una batalla semanal por la supervivencia?