Gallagher mantiene el invicto del Tottenham en amistoso ante Getafe
Conor Gallagher evitó el primer tropiezo del verano para el Tottenham con un gol oportuno en un amistoso tan discreto en el cartel como peculiar en el formato: 1-1 frente al Getafe, 35 minutos por parte, a puerta cerrada y en el campo de entrenamiento de los Spurs.
No hubo focos ni ambiente de estadio, pero sí rodaje serio. Roberto De Zerbi aprovechó la cita para seguir ensamblando su nuevo proyecto y dio entrada de inicio a tres caras recién llegadas: Sandro Tonali, Jan Paul van Hecke y Andy Robertson. Archie Gray, otro guiño al futuro, llevó el brazalete de capitán.
Un Tottenham dominante, pero sin colmillo
El equipo inglés, que llegaba con cuatro victorias consecutivas en esta pretemporada, mandó en el juego desde el inicio. La circulación fue fluida, el bloque se instaló en campo rival y las bandas, bien abiertas, obligaron al Getafe a replegarse cerca de su área.
La mejor ocasión del primer acto llegó justo antes del descanso reducido. Andy Robertson, fiel a su guion, colgó una falta lateral con precisión quirúrgica y Ben Davies se elevó para conectar un cabezazo que se marchó por muy poco. Fue el aviso más serio de un Tottenham que tocaba y tocaba, pero no encontraba el golpe definitivo.
El Getafe golpea primero
Tras el descanso, el guion no cambió de inmediato. Mikey Moore rozó el 1-0 nada más reanudarse el juego, pero le faltaron centímetros para llegar a un balón que cruzó el área pequeña. Poco después, Richarlison ganó un duelo aéreo en un saque de estrategia y obligó a David Soria a intervenir con una parada de reflejos.
Parecía cuestión de tiempo. Sin embargo, el que pegó primero fue el conjunto madrileño, séptimo la pasada temporada en LaLiga y muy cómodo en ese papel de equipo paciente que espera su momento. Alberto Risco armó una pared en la frontal, rompió la línea defensiva y definió con frialdad ante Antonín Kinsky en el minuto 55. Un zarpazo seco en un partido que hasta entonces había tenido color local.
Respuesta inmediata de Gallagher
El gol encendió a los de De Zerbi. El ritmo subió un punto, el Tottenham adelantó metros y empezó a cargar el área azulona con más determinación. La reacción no se hizo esperar.
En el minuto 60, el balón llegó a Richarlison en zona peligrosa. El brasileño aguantó, descargó y ahí apareció Conor Gallagher, llegando desde segunda línea, para barrer el balón y firmar el 1-1 con un remate limpio, de esos que no dan opción al portero. Gol de centrocampista completo, gol de jugador que entiende los tiempos.
El empate devolvió la inercia a los Spurs, que olieron la remontada en el tramo final de este inusual duelo de 70 minutos.
Richarlison insiste, Soria sostiene el empate
Con el Getafe cada vez más hundido en su propio campo, Richarlison se convirtió en la gran amenaza aérea. En los instantes finales volvió a ganar la partida en un centro colgado al área, pero su cabezazo encontró de nuevo la respuesta firme de David Soria, que blocó y apagó la última gran ocasión del encuentro.
El amistoso se cerró sin más sobresaltos, con reparto de puntos simbólico y con el Tottenham manteniendo su condición de invicto en esta pretemporada, aunque esta vez sin la contundencia de sus cuatro triunfos anteriores.
Para De Zerbi, más allá del marcador, quedó otro dato clave: los nuevos fichajes ya empiezan a mezclarse con naturalidad en el once, y jugadores como Gallagher y Richarlison demuestran que están listos para asumir peso en las áreas. La pregunta, ahora, es cuánto de este ensayo silencioso se trasladará al ruido real de la Premier League.





