Gakpo entre Liverpool y Tottenham: ¿venta o continuidad?
Liverpool se asoma a un posible negocio redondo con Cody Gakpo. El neerlandés, por el que pagó menos de 45 millones de libras para llevarlo a Merseyside, podría salir rumbo a Tottenham por una cifra que se eleva hasta los 70 millones. Beneficio claro en los números. Mucho menos evidente en lo deportivo.
A sus 27 años, Gakpo ya no es una apuesta de futuro. Es un atacante hecho, con rodaje en la Premier League y un pasado en el PSV que demuestra que sabe vivir de cara al gol. Lo vio toda Europa: producción alta, impacto inmediato, un jugador capaz de castigar desde la banda o de fijar centrales como nueve.
Un rendimiento bajo lupa
Las dudas ya no son susurradas, se formulan en voz alta. ¿Cuánto aporta realmente Gakpo al proyecto? ¿Es pieza estructural o un activo con mercado al que conviene dar salida?
Michael Owen, exdelantero del Liverpool, no se anduvo con rodeos al analizar la última temporada del neerlandés. Recordó que arrancó bien, que tuvo unos diez primeros partidos prometedores, pero que el resto del curso se le hizo muy largo. En su diagnóstico, Gakpo fue “consistente, pero consistentemente flojo”. Un retrato duro, pero que encaja con la sensación general de un Liverpool gris el año pasado.
Owen matizó algo importante: el talento está ahí, probado, y el jugador ya ha demostrado que puede ser muy efectivo dentro del sistema del Liverpool. El problema no es el techo, sino la irregularidad. Y no solo la suya; el equipo entero firmó un año por debajo del estándar.
La tentación de vender… y el miedo a quedarse corto
El debate interno en Anfield es claro: vender ahora puede tener sentido desde el punto de vista financiero, pero la plantilla ya anda justa de extremos. Owen lo resumió con crudeza: si Liverpool pierde a Gakpo, ¿va a encarar la temporada dependiendo de un chico como Rio Ngumoha para los costados?
Ahí está el nudo de la cuestión. Sin relevo asegurado, el riesgo es evidente. Con un sustituto de garantías en el radar, el escenario cambia por completo. El propio Owen lo ve como una operación “posible”, pero condicionada a que el club tenga bien atada la llegada de otro atacante.
Hoy, la sensación es que el plan de Liverpool pasa más por sumar que por desmontar. El club busca añadir piezas, no abrir más agujeros en una plantilla que ya necesita profundidad ofensiva. Gakpo viene de una temporada floja, sí, pero también de una carrera que respalda que, en forma, es un activo de alto nivel. El caso, como admiten desde el entorno del club, está en el aire.
Tottenham acelera y espera una grieta
En Londres, Tottenham huele oportunidad. El especialista en mercado Fabrizio Romano ha desvelado que el club ya mantiene conversaciones directas con el entorno de Gakpo para un posible traspaso este verano. No es un sondeo tímido: son contactos formales, con el proyecto de Ange Postecoglou sobre la mesa.
La operación, eso sí, se sostiene sobre dos pilares: el paquete económico que Spurs esté dispuesto a ofrecer y la capacidad de Liverpool para asegurarse refuerzos antes de abrir la puerta. Sin sustituto, en Anfield saben que vender a un atacante versátil como Gakpo podría dejarles expuestos en un calendario que no perdona.
En ese contexto, un nombre aparece con fuerza: Bradley Barcola. El internacional francés, campeón de la Champions con apenas 23 años, está en el radar de los ‘Reds’. Desde París se habla de una posible salida de Paris Saint-Germain, lo que encaja con la necesidad de Liverpool de sumar desequilibrio y gol por fuera. Si Barcola se libera y el precio es asumible, el dominó se pone en marcha.
Un jugador entre dos mundos
Más allá de los despachos, Gakpo también debe tomar posición. Su futuro no se decidirá solo con números y cláusulas. El atacante sabe que está en un punto clave para su carrera, tanto a nivel de club como con la selección de Países Bajos.
En el contexto internacional, el neerlandés ha vuelto a mostrar una versión más incisiva. De nuevo con su selección, camino al Mundial de 2026, se le vio suelto, con confianza, con esa zancada y ese golpeo que le llevaron a la élite. Él mismo lo explicó: el rol que tiene con la Oranje, la zona del campo en la que se mueve y la libertad que le concede el seleccionador son distintas a las que disfruta en Liverpool. Y eso se nota.
La pregunta es inevitable: ¿necesita Gakpo un cambio de escenario para alinear por fin su nivel de club con el de selección? ¿O es en Anfield donde debe terminar de explotar, con un contexto más estable y un equipo que funcione mejor colectivamente?
Un verano decisivo
Tottenham aprieta, Liverpool duda, el mercado se mueve. La cifra de 70 millones de libras marca una frontera clara: es mucho dinero por un jugador que no ha terminado de asentarse como líder ofensivo, pero que conserva un potencial evidente.
Si Liverpool consigue cerrar un fichaje del perfil de Barcola, la balanza puede inclinarse hacia la venta. Si no, retener a Gakpo y apostar por su resurrección competitiva puede ser la única jugada lógica.
El balón, esta vez, no solo está en los pies del club. También en los del propio Gakpo, que debe decidir dónde quiere escribir el siguiente capítulo de su carrera: si en un Anfield que aún espera su mejor versión, o en un Tottenham dispuesto a convertirlo en uno de los grandes movimientos del verano.





