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Gabriel Jesus y el mercado de fichajes: ¿Napoli a la vista?

El mercado se encoge, Italia se agita y un nombre inesperado domina las conversaciones: Gabriel Jesus.

El delantero del Arsenal, pieza importante en la rotación de Mikel Arteta y flamante campeón de la Premier League, se ha convertido de repente en protagonista en Castel di Sangro, donde Napoli afina su pretemporada. No fue por un gol, ni por una aparición sorpresa. Fue por un hombre en la grada.

Giovanni Branchini, representante de Jesus, apareció el viernes por la noche en el campo de entrenamiento del conjunto partenopeo. Una simple presencia física que, en pleno tramo final de mercado y con el brasileño entrando en sus últimos 12 meses de contrato en el norte de Londres, bastó para desatar una tormenta de especulaciones.

Un agente en la grada y un contrato que se acaba

La ecuación es sencilla: jugador de élite, contrato en cuenta atrás, club italiano en busca de soluciones ofensivas. Desde Italia apuntan que Napoli tiene a Jesus en lo más alto de su lista si se concretan las salidas de Romelu Lukaku y Lorenzo Lucca antes del cierre de la ventana. Un escenario que, sobre el papel, encaja con la lógica del mercado.

Pero Branchini se encargó de enfriar el ambiente nada más tener un micrófono delante.

El veterano agente no solo lleva los asuntos de Gabriel Jesus. También representa a Massimiliano Allegri, nuevo entrenador de Napoli. Y se agarró a ese vínculo para restar dramatismo a su presencia en Castel di Sangro. Según explicó, su visita tenía un único motivo: ver al técnico con el que ya trabajó en la etapa de este en Juventus.

En declaraciones a Videoinformazioni.com, Branchini fue claro sobre el porqué de su viaje: vino a visitar a Allegri, comprobar de primera mano cómo se adapta a su nuevo entorno y cómo progresa el trabajo con la plantilla. Nada más. Nada de reuniones secretas por el brasileño. Nada de negociaciones encubiertas.

“No he hablado con Allegri sobre él”

La insistencia de los periodistas, sin embargo, no bajó el tono. La pregunta era inevitable: ¿se habló de Gabriel Jesus en los despachos de Napoli?

Aquí, Branchini levantó un muro. Aseguró que no se han producido ni conversaciones formales ni charlas informales sobre la disponibilidad del delantero del Arsenal. Cuando le interrogaron directamente por el nombre de Jesus, su respuesta fue tajante: no ha hablado con Allegri sobre él.

Los medios italianos subrayaron cómo el agente esquivaba una y otra vez cualquier intento de llevar la conversación hacia el atacante brasileño, que llegó a Arsenal procedente de Manchester City en el verano de 2022 y viene de una temporada mayúscula: campeón de la Premier League y finalista de la Champions League, donde los de Arteta cayeron ante Paris Saint-Germain.

Con ese contexto, no sorprende que Branchini se muestre reacio a alimentar el ruido en torno al futuro de su cliente. El mercado se mueve, los grandes delanteros cambian de camiseta y cada gesto se interpreta como una señal. El representante, en cambio, eligió el perfil bajo.

Sin “ifs” y sin condiciones… por ahora

Otro de los puntos calientes giró en torno a las posibles condiciones de una hipotética operación. ¿Depende todo de que Napoli venda primero a Lukaku y a Lucca? La respuesta volvió a ser un portazo.

Branchini rechazó entrar en el juego de las hipótesis. Recordó que, en su profesión, los “si” valen muy poco, mucho menos de lo que importan para los periodistas. Desde su punto de vista, hablar de escenarios imaginarios solo alimenta una especulación que, a estas alturas de agosto, ya va sobrada de combustible.

No negó el interés. No lo confirmó. Simplemente se negó a caminar por ese terreno resbaladizo.

El resultado es un escenario curioso: el representante ya ha dado la cara, pero ha dejado abiertas todas las puertas. Napoli observa el mercado, Gabriel Jesus encara el último año de contrato con Arsenal y el reloj del mercado sigue descontando días.

La pregunta ya no es si hay ruido. Lo hay. La cuestión es cuánto tardará en convertirse en una oferta real. Y si Arsenal está dispuesto a escucharla.