Frenkie de Jong: temporada incierta en el Barça
El futuro de Frenkie de Jong vuelve a encenderse en el entorno del Barcelona. Y esta vez, las dudas no llegan desde el club, sino desde Países Bajos. El periodista holandés Valentijn Driessen sostiene que el centrocampista podría estar entrando en su última temporada como azulgrana.
La ecuación es clara: la llegada de Rodri, la lesión de De Jong y la exigencia del nuevo proyecto de Hansi Flick. Demasiados factores chocando en el mismo punto.
Driessen, en el podcast de De Telegraaf —recogido por SPORT— fue directo al analizar la situación del neerlandés: «Se ha lesionado mucho; ya intentaron quitárselo de encima antes, y ahora traen a Rodri. No creo que ahora que está lesionado estén intentando traspasarlo, no me lo puedo imaginar, pero sí creo que está en su última temporada en el Barça».
Rodri llega para mandar… y obliga a Frenkie a moverse
El fichaje de Rodri cambia el tablero. Barcelona incorpora a uno de los mediocentros más consolidados del fútbol mundial, un jugador que encaja de lleno en el eje del plan de Flick. Un futbolista para ser referencia, no acompañante.
De Jong siempre ha confesado su deseo de pasar toda su carrera en el Camp Nou. Ese sueño, según Driessen, choca con la realidad del fútbol de élite y con el nuevo contexto de la plantilla.
«Quería quedarse en Barcelona hasta el final de su carrera, pero ese es un privilegio que se concede a muy pocos jugadores», apunta el periodista. Y va más allá: «No es el tipo de jugador del que pensarías que va a seguir siendo titular en el Barcelona hasta los 35 años. En resumen, no va a terminar allí su carrera».
La gran incógnita se instala en el centro del campo: ¿De Jong y Rodri pueden convivir de verdad en el once? Driessen lo ve difícil: «Siempre tienes que rendir para seguir jugando. Si llega un jugador excelente que actúa en tu posición, no me puedo imaginar a esos dos jugando juntos».
Un rol nuevo o una salida a medio plazo
Ahí entra el matiz táctico. De Jong ha construido su carrera desde atrás: manejar la posesión, conducir desde zonas profundas, enlazar fases de juego. Es un organizador que pide el balón al pie, no un llegador constante al área.
Para compartir espacio con Rodri, Driessen cree que Frenkie tendría que adelantar su posición y asumir un papel más ofensivo. Y no termina de verlo: «Podría intentarlo, pero tiene que ser más atacante, y ese suele ser el punto de crítica: que le falta eso. Nunca lo ha conseguido».
La cuestión ya no es solo contractual o emocional. Es futbolística. Si Flick decide que el equipo se construye alrededor de Rodri como mediocentro puro, De Jong deberá reinventarse o aceptar una pérdida de protagonismo que hace unos años parecía impensable.
Flick, el sistema y una batalla silenciosa
El técnico alemán tendrá margen de maniobra. La plantilla cuenta con varios centrocampistas capaces de desempeñar distintos roles y alturas en el campo. El dibujo que elija cuando De Jong vuelva de su lesión marcará el futuro inmediato del neerlandés.
Nada garantiza que la llegada de Rodri expulse de inmediato a Frenkie del once inicial. Pero sí parece inevitable: la competencia subirá varios escalones. Cada error pesará más. Cada ausencia por lesión abrirá la puerta a que otro se quede con el sitio.
De Jong, que un día imaginó su carrera entera vestida de azulgrana, se asoma ahora a una temporada que puede redefinirlo. O lo adapta todo —posición, influencia, registro ofensivo— o el Barça 2026/27 podría estar ya pensando en un centro del campo sin él.






