tribunadegol full logo

Un fin de semana épico de deporte

El calendario marca sábado, pero el pulso late como si fuera final de temporada. El planeta deporte entra en su propio clímax narrativo: mundiales, montañas, óvalos de Fórmula 1 y links abrasados por el sol se cruzan en un maratón que no da tregua.

Inglaterra, Francia y un bronce con sabor a desahogo

En Miami espera el partido que nadie sueña de niño, pero que casi todos acaban jugando alguna vez: el duelo por el tercer puesto del Mundial. Francia e Inglaterra llegan con las piernas pesadas y el alma magullada tras caer en semifinales, los ingleses con el recuerdo aún fresco del golpe encajado en los últimos minutos ante Argentina en Atlanta.

El premio es mínimo. El desgaste, máximo. Aun así, la historia siempre encuentra un resquicio. El duelo ofrece algo más que una medalla simbólica: la pelea por la Bota de Oro. Kylian Mbappé persigue a Lionel Messi en la tabla de goleadores, ambos con ocho tantos, pero el argentino manda por una asistencia más. Del lado inglés, Harry Kane y Jude Bellingham suman seis goles cada uno. Un triplete del centrocampista del Real Madrid cambiaría la narrativa de una campaña que, para Inglaterra, pasó de la ilusión al desgarro en cuestión de minutos.

El partido también mira al pasado. Será la cuarta vez que Francia dispute el encuentro por el bronce: ganó en 1958 a Alemania Occidental y en 1986 a Bélgica, y cayó ante Polonia en 1982. Inglaterra afronta su tercer intento: perdió ante Italia en 1990 y frente a Bélgica en 2018. No es el partido soñado, pero sí una cita con la memoria.

El rugby se pone serio: Nations Championship a toda máquina

Mientras el balón rueda en Miami, la Nations Championship sigue construyendo su propia mitología. Desde las 11 de la mañana, Australia e Italia abren una jornada que no concede respiro. Después, el foco se desplaza a un reto casi hercúleo: Gales se mide a Sudáfrica, campeona del mundo, tras caer 35-21 ante Argentina en San Juan.

Los números recientes asustan. El equipo de Steve Tandy fue arrollado 73-0 por los Springboks en Cardiff a finales de noviembre. Ahora debe plantarse ante el mismo monstruo, a las 15.00, con la obligación de resistir donde antes fue barrido.

Más tarde, a las 20.10, Inglaterra cierra su larguísimo periplo de 25.000 millas en julio con una visita a Santiago del Estero. El Estadio Único Madre de Ciudades será el escenario del último examen del equipo de Steve Borthwick frente a una Argentina que ya ha demostrado que no regala nada.

El Tour se empina: Jura hoy, Alpes mañana

Al mediodía, el Tour de Francia se adentra en el macizo del Jura con la amenaza de los Alpes ya dibujada en el horizonte. La etapa 14, 155,3 kilómetros, es una jornada para escaladores de verdad. Varias ascensiones duras, con el Grand Ballon, de categoría uno, como prueba de carácter para un pelotón que empieza a sentir el desgaste.

El Ballon d’Alsace se perfila como el punto de ruptura. Quien falle ahí, pagará caro. El Col du Haag añade otro golpe a las piernas antes de una bajada de seis kilómetros hasta la meta en Le Markstein Fellering. Día perfecto para escapadas, para ataques lejanos, para ciclistas que no se conforman con sobrevivir.

El domingo no afloja. La etapa 15 vuelve a llevar al pelotón a la montaña, con tres puertos antes del desenlace y un sprint temprano, a los 17,3 kilómetros, para los aspirantes al maillot verde. El Col de la Croisette, de primera categoría, será territorio para los cazadores del maillot de lunares, mientras los favoritos a la general se marcan de cerca rumbo al Plateau de Solaison. Con el descanso del lunes asomando, muchos se dejarán hasta la última gota.

Royal Birkdale, seco, duro y sin margen de error

A las 14.00, el golf entra en escena con un Open que se ha transformado por completo. Rory McIlroy visitó Royal Birkdale hace unas semanas y encontró un campo verde y amable. Hoy, la ola de calor lo ha convertido en un paisaje amarillo, reseco, traicionero. La bola ya no se controla en el aire, se domestica –o se pierde– cuando toca el suelo.

El rough, quemado y fino, añade incertidumbre. El campeón defensor y número uno del mundo, Scottie Scheffler, persigue algo que nadie logra desde Padraig Harrington en 2007 y 2008: ganar el Open dos años seguidos. Para el golf inglés, golpeado por la eliminación mundialista, la cita ofrece una posible redención. Desde Nick Faldo en 1992 ningún inglés levanta la Jarra de Clarete. Las esperanzas locales se reparten entre varios nombres, pero el desafío es el mismo: domar un links que castiga cualquier duda.

El domingo, la ronda final del 154º Open promete tensión hasta el último hoyo. La última vez que Royal Birkdale coronó campeón fue en 2017, con un Jordan Spieth de 23 años que se unió a Jack Nicklaus como los únicos capaces de sumar Masters, US Open y Open tan rápido. Aquel duelo final con Matt Kuchar todavía resuena como uno de los cierres más vibrantes del torneo. El listón está altísimo.

Spa, velocidad y cuentas pendientes

La Fórmula 1 añade su propia trama en Spa-Francorchamps. A las 14.00 del sábado se disputa la clasificación del Gran Premio de Bélgica, con Kimi Antonelli necesitado de un golpe de autoridad. El joven piloto de Mercedes, de 19 años, llega tras dos carreras sin puntuar en las últimas tres, y con el recuerdo amargo de marcharse de Bélgica sin puntos el año pasado pese a marcar la vuelta rápida.

Su colchón se ha reducido de forma alarmante. De 66 puntos de ventaja sobre Lewis Hamilton tras Mónaco en junio, ha pasado a liderar por solo 25 respecto a su compañero George Russell. Por detrás, Ferrari ha despertado. Hamilton y Charles Leclerc han encadenado victorias para un equipo renacido que ya mira a un tercer triunfo en cuatro carreras.

El domingo, el Gran Premio de Bélgica se convierte en un cruce de eras. Hamilton vuelve a uno de sus circuitos fetiche por vigésimo año consecutivo, buscando una victoria con Ferrari que le iguale con Michael Schumacher en seis triunfos en Spa. Tras su tercer puesto en el Gran Premio de Gran Bretaña, por detrás de Leclerc y Russell, el siete veces campeón del mundo sigue en la lucha por un octavo título.

Antonelli, pese a liderar el campeonato con 179 puntos tras nueve carreras, solo aventaja en 25 a Russell y en 32 al propio Hamilton. El italiano encadenó cinco victorias seguidas a principios de año, pero no ha puntuado en dos de las últimas tres pruebas, justo cuando Ferrari ha encontrado potencia y resultados para ganar con cada uno de sus pilotos en las tres citas más recientes. El margen se estrecha.

Cricket en Lord’s: una serie al filo

El domingo, a las 11.00, el cricket entra en su propio momento de verdad. Inglaterra y la India se juegan la serie de tres ODI en Lord’s después de que el equipo inglés igualara la contienda en Cardiff. Joe Root firmó un 99* impecable, sin ofrecer una sola opción de wicket, para liderar una victoria por cuatro wickets que vale más que un simple 1-1.

Inglaterra venía de perder 14 de sus últimos 20 ODI. El triunfo del jueves no solo mantiene viva la serie, también alimenta una urgencia mayor: el ranking. El equipo ocupa el octavo puesto y necesita, como mínimo, mantenerse ahí para asegurar la clasificación directa para el Mundial ODI del próximo año en el sur de África. No es solo una final de serie. Es una pieza clave de un plan a largo plazo.

España, Argentina y una final que huele a clásico

Todo conduce, inevitablemente, al MetLife Stadium de East Rutherford, Nueva Jersey. Domingo, 20.00. España contra Argentina en la final del Mundial. En rojo, La Roja, dueña del balón, equipo de posesión, paciencia y precisión quirúrgica. En azul, la Albiceleste de Lionel Messi, un grupo que se niega a rendirse, como volvió a demostrar en semifinales.

Argentina llegó al minuto 85 perdiendo 1-0 ante Inglaterra. Terminó celebrando otra remontada que habla de carácter, oficio y una fe casi irracional en sus propios recursos. Está a un triunfo de encadenar dos títulos mundiales consecutivos. Enfrente aparece una España formidable, quizá el conjunto más elegante y dominador del torneo con la pelota en los pies.

El contexto añade capas. Se espera la presencia de Donald Trump, dispuesto a entregar el trofeo en su primera aparición en persona en estos Mundiales, después de su llamativa irrupción en la final del Mundial de Clubes del verano pasado en el mismo estadio. El ruido extradeportivo será inevitable, pero el partido promete lo esencial: el mejor ataque del torneo frente a la defensa más sólida.

Antes, desde las 8 de la mañana del domingo, el blog en directo irá calentando el ambiente, desgranando una campaña argentina que ha pasado por todos los estados de ánimo. La pregunta ya no es si esta selección sabe sufrir. Es si España será capaz de detener a un equipo que ha convertido la épica en rutina.

En un fin de semana así, la agenda no se consulta. Se sobrevive. Y se mira al reloj, esperando el próximo saque inicial, la próxima salida lanzada, el siguiente putt para la historia. Porque cuando el deporte entra en modo odisea, nadie quiere quedarse fuera del relato.