FIGC bloquea la transferencia de Lameck Banda al Swehly SC
La historia de Lameck Banda en el Lecce ha dejado de ser un simple conflicto contractual para convertirse en un caso internacional. La FIGC se ha alineado con el club salentino y ha bloqueado el intento del Swehly SC de hacerse con el extremo zambiano, abriendo la puerta a un posible recurso ante la FIFA.
Un mes desaparecido
Banda no pisa los entrenamientos de Lecce desde hace más de un mes. No regresó a Italia para la pretemporada, se esfumó del día a día del club y, desde entonces, silencio absoluto.
Nada de llamadas, nada de mensajes. Ni con la entidad ni con su agente oficial. Un apagón total.
La tensión se disparó cuando el jugador fue visto junto a directivos del Swehly SC, club libio que ya había presentado una oferta por él a comienzos de verano. Propuesta rechazada por Lecce. La imagen de Banda con los dirigentes del equipo de Misurata encendió todas las alarmas en el Via del Mare.
La intervención de la FIGC
El siguiente capítulo llegó hoy. La FIGC anunció que ha rechazado la solicitud de transferencia enviada por la Federación Libia para inscribir a Banda con el Swehly SC.
Traducción inmediata: para el fútbol italiano, el jugador sigue siendo propiedad contractual del Lecce.
El comunicado del organismo es claro: el contrato de Banda con el club giallorosso se extiende hasta el 30 de junio de 2027. No hay vacío legal, no hay resquicio temporal. Sobre el papel, Lecce mantiene el control total sobre el futuro del futbolista.
La cláusula que lo cambia todo
Aquí entra en juego el punto más delicado del caso. Según las informaciones publicadas en Italia, Banda sostiene que desconocía la existencia de una opción en su contrato que permitía al Lecce prorrogar el vínculo una temporada más, hasta la campaña 2026-27.
El delantero zambiano estaba convencido de que quedaba libre el 1 de julio de 2026. Actuaba como si fuera agente libre. Por eso, se niega a reconocer la validez de la extensión y, en consecuencia, del contrato tal y como lo interpreta el club.
Dos versiones, un mismo documento. Y una brecha que ya no es solo deportiva, sino también jurídica.
Rumbo a un pulso internacional
Con la FIGC posicionada del lado del Lecce y el intento de inscripción en Libia bloqueado, el escenario lógico apunta ahora hacia la FIFA.
Si Banda y el Swehly SC quieren seguir adelante, el conflicto deberá trasladarse al máximo organismo del fútbol mundial, que será llamado a pronunciarse sobre la validez de la cláusula de extensión y sobre el estatus contractual del jugador.
Mientras tanto, Lecce mantiene una postura firme: el futbolista está bajo contrato hasta 2027. Banda, por su parte, se comporta como si ya hubiera cerrado su etapa en Italia.
Entre un contrato firmado y un jugador desaparecido, la pelota ya no rueda en el césped, sino en los despachos. La próxima decisión puede marcar no solo el futuro de Lameck Banda, sino también el límite real del poder de las cláusulas de renovación unilateral en el mercado moderno.






