Fichajes de Premier League que cambiaron la historia
La Premier League ha reunido a algunos de los mejores futbolistas de todos los tiempos. Pero el mapa del fútbol inglés pudo ser todavía más irreconocible. Entre despachos, llamadas de última hora, volcanes y decisiones familiares, hubo traspasos que rozaron la firma… y nunca ocurrieron.
Esta es la galería de los “casi”: quince operaciones que habrían reescrito biografías, títulos y rivalidades.
Roy Keane a Blackburn Rovers (1993)
Roy Keane es sinónimo de Manchester United: siete títulos de Premier League, cuatro de ellos con el brazalete de capitán. Sin embargo, su destino estuvo a un apretón de manos de ser otro.
Procedente de Nottingham Forest, el irlandés llegó a un acuerdo verbal con Blackburn Rovers. Kenny Dalglish lo quería, el contrato estaba prácticamente cerrado y Keane ya había dicho “sí”. Volvió a Irlanda… y sonó el teléfono. Era el United.
El “error”, como él mismo lo definió, fue prometer que firmaría con Blackburn antes de escuchar a los de Old Trafford. No se arrepintió jamás. Rovers, en cambio, perdió al líder que pudo cambiar su década.
Zinedine Zidane a Blackburn Rovers (1995)
Blackburn acababa de proclamarse campeón en 1994/95. Dalglish miró a Francia y puso el ojo en un joven mediocampista de Bordeaux: Zinedine Zidane. Viajó con Christophe Dugarry, visitó las instalaciones, habló con la directiva. Todo encarrilado.
Hasta que intervino Jack Walker, el propietario. Su frase quedó para la historia: “¿Para qué quieres fichar a Zidane si ya tenemos a Tim Sherwood?”. Operación vetada.
Tres años después, Zidane levantaba el Mundial con Francia y el Balón de Oro. Blackburn seguía preguntándose qué habría pasado si aquel sí hubiera llegado a tiempo.
Alan Shearer a Manchester United (1996)
Alan Shearer, máximo goleador histórico de la Premier League con 260 tantos, pudo vestir de rojo… pero no el de Newcastle.
En 1996, el delantero habló el mismo día con Sir Alex Ferguson y con Kevin Keegan. Las cifras eran de récord mundial: 15 millones de libras. Shearer llegó a estar “al 90%” decidido por el United. Todo apuntaba a Old Trafford.
Entonces Keegan volvió a llamar. Pesó la infancia, el sentimiento, la grada que siempre lo soñó. Shearer eligió casa: Newcastle United. El resto es leyenda en St James’ Park… y una gran oportunidad perdida para Ferguson.
Andriy Shevchenko a West Ham (1999)
Mucho antes de brillar en Milan y pasar por Chelsea, Andriy Shevchenko se probó en Londres con West Ham United. Tenía 17 años, estaba a prueba y jugó un amistoso contra el filial de Barnet. Marcó dos goles.
Harry Redknapp y su cuerpo técnico lo vieron claro… hasta que miraron el precio: un millón de libras. Les pareció demasiado para un adolescente. Decidieron no asumir el riesgo.
Años después, Shevchenko levantaba el Balón de Oro en 2004. West Ham se quedó con la anécdota: tuvo al ucraniano en sus manos… y lo dejó escapar.
Zlatan Ibrahimovic a Arsenal (2000)
Zlatan Ibrahimovic aterrizó en Londres con 17 años, procedente de Malmö. Posó con la camiseta de Arsenal, con el dorsal 9 y su nombre serigrafiado. La foto parecía el anuncio de un fichaje inminente.
Pero Arsène Wenger quería verlo en un ensayo general. Le ofreció un periodo de prueba. Zlatan lo tomó como una falta de fe. “Zlatan no hace audiciones”, sentenció. Y se marchó.
Dieciséis años más tarde, debutaba por fin en la Premier League… con Manchester United. El Emirates se quedó sin uno de los delanteros más dominantes de su generación por una cuestión de orgullo y principios.
Yaya Touré a Arsenal (2003)
Otro mediocampista que se probó con la camiseta de Arsenal antes de brillar en la Premier League fue Yaya Touré. Con 20 años, desde el modesto Beveren belga, disputó un amistoso de pretemporada contra Barnet en julio de 2003.
Wenger lo quería. El acuerdo existía. El problema no era deportivo, sino burocrático: el permiso de trabajo. El tiempo pasaba, el jugador se impacientó y apareció una alternativa sencilla: Metalurh Donetsk, sin trabas de pasaporte.
Touré eligió el camino rápido. Años después, levantaría tres Premier League con Manchester City, dominando el centro del campo inglés desde el Etihad. Arsenal volvió a quedarse a las puertas.
Cristiano Ronaldo a Arsenal (2003)
Wenger lo ha dicho sin rodeos: su mayor arrepentimiento en el mercado fue no cerrar a Cristiano Ronaldo. Tenía 17 años, deslumbraba en Sporting y viajó a Londres con su madre. Visita a la ciudad deportiva, comida, camiseta con su nombre. Todo listo.
El escollo fue el dinero. La negociación por el traspaso se endureció y apareció un competidor con más decisión: Manchester United. Cristiano eligió Old Trafford.
Allí ganó tres Premier League y su primer Balón de Oro, antes de convertirse en uno de los mayores goleadores de la historia. En el norte de Londres aún se imaginan lo que habría supuesto verlo junto a Thierry Henry.
Ronaldinho a Manchester United (2003)
Cuando Ronaldinho decidió salir de Paris Saint-Germain, el mundo del fútbol miró hacia Manchester. Ferguson lo tenía prácticamente hecho. El propio técnico admitió que estaban “muy cerca”.
La operación parecía cuestión de horas. Pero irrumpió Barcelona. Sandro Rosell le prometió un proyecto en el Camp Nou y el brasileño dijo sí. En apenas 48 horas, el fichaje cambió de destino.
Ronaldinho acabaría ganando el Balón de Oro en 2005 y la Champions League en 2006 con el Barça. Old Trafford se quedó sin el mago que pudo haber encendido la banda izquierda del Teatro de los Sueños.
Rivaldo a Bolton Wanderers (2004)
Rivaldo, campeón del mundo con Brasil en 2002 y Balón de Oro en 1999, estuvo a un fax de convertirse en jugador de Bolton Wanderers. Sam Allardyce soñaba con una estrella mundial en el Reebok Stadium.
El entonces presidente, Phil Gartside, lo confirmó: el brasileño aceptaba las condiciones económicas y solo faltaba la firma. El propio Rivaldo hablaba de un reto ilusionante: llevar a Bolton a Europa por primera vez.
Nada de eso ocurrió. El acuerdo se deshizo antes de cerrarse y el zurdo terminó firmando por Olympiacos. La Premier League nunca vio al genio de Recife en sus campos.
Steven Gerrard a Chelsea (2005)
Steven Gerrard acababa de protagonizar una de las noches más épicas de la Champions League con Liverpool en Estambul. Poco después, estuvo a un paso de vestir de azul.
José Mourinho lo quería para formar un centro del campo de época junto a Claude Makelele y Frank Lampard. Gerrard llegó incluso a presentar una solicitud de traspaso en julio de 2005. Su cabeza se llenó de dudas. El portugués le atraía, el proyecto de Chelsea también.
Al final, pesó más Anfield. Tras hablar con su familia, decidió renovar por cuatro años y permanecer en su club de toda la vida. Se quedó como icono eterno de Liverpool y convirtió aquel “casi” en uno de los grandes “qué hubiera pasado” de la era Premier.
Aaron Ramsey a Manchester United (2008)
Aaron Ramsey estuvo tan cerca de Manchester United que el propio club anunció en su web que había llegado a un acuerdo con Cardiff City. Lo definieron como uno de los mayores talentos de Gales en años.
Diez días después, el giro. Arsenal se lo llevaba. Wenger, ocupado en la Eurocopa, encontró un hueco, lo voló hasta su concentración, almorzó con él y le vendió su visión de futuro. Ramsey se sintió realmente deseado.
Once temporadas y tres FA Cup después, la decisión quedó justificada para el galés. Para United, otro joven diferencial que se escapaba por muy poco.
Robert Lewandowski a Blackburn Rovers (2010)
Hay fichajes que se caen por un desacuerdo económico. Otros por un cambio de entrenador. El de Robert Lewandowski a Blackburn Rovers se vino abajo por un volcán.
Con el delantero brillando en Lech Poznan, Blackburn tenía un acuerdo avanzado con el club y el jugador. Faltaba el viaje a Inglaterra para rematar la operación. Entonces, la erupción del Eyjafjallajokull paralizó el tráfico aéreo en Europa. No hubo vuelo, no hubo visita, no hubo firma.
Lewandowski admitió después que, de haber conocido el club y el estadio, quizá habría elegido Rovers. En su lugar, fichó por Borussia Dortmund, luego Bayern Munich y más tarde Barcelona, convirtiéndose en uno de los goleadores más letales del siglo.
Kylian Mbappé a Arsenal (2016) y Liverpool (2017)
Antes de convertirse en superestrella mundial, Kylian Mbappé estuvo en el radar de dos gigantes de la Premier League.
En 2016, con 17 años y sin contrato profesional todavía en Monaco, Wenger tomó un avión hacia el sur de Francia. Se sentó en casa de Mbappé con sus padres, intentó convencerlo de que Londres era el lugar ideal para crecer. No bastó.
Un año más tarde, fue Jurgen Klopp quien se lanzó. Reunión en un jet privado, charla larga, comida, un esfuerzo máximo de Liverpool para seducir al francés y a su entorno. Tampoco fue suficiente.
Mbappé eligió Paris Saint-Germain. Allí ganó títulos a raudales y el Mundial con Francia antes de dar el salto a Real Madrid. Arsenal y Liverpool se quedaron sin el delantero que pudo haber cambiado su década.
Erling Haaland a Manchester United (2019)
Erling Haaland domina hoy la Premier League con la camiseta de Manchester City: dos títulos, tres Botas de Oro. Pero su primera parada inglesa pudo ser el eterno rival.
En diciembre de 2019, Ole Gunnar Solskjaer dirigía a Manchester United y conocía a Haaland de sobra, tras entrenarlo en Molde. Voló a Austria para reunirse con él y convencerlo de llegar a Old Trafford. El club ya había recibido meses antes la recomendación directa del propio Solskjaer: “Hay que ficharlo”.
United reaccionó tarde. Borussia Dortmund se movió con más decisión y se llevó al noruego. Cuando empezó a marcar sin freno en la Bundesliga, ya era demasiado tarde para corregir aquel error de cálculo.
Jude Bellingham a Manchester United (2020)
Otro talento generacional que se le escapó a Manchester United fue Jude Bellingham. Con 17 años y todavía en Birmingham City, visitó Carrington junto a su familia.
Lo esperaban Solskjaer, Sir Alex Ferguson, Bryan Robson y Eric Cantona. Pocas veces un club ha desplegado tanta historia en una sola sala para seducir a un adolescente. Salieron de la reunión convencidos de que lo tenían.
No fue así. Bellingham eligió Borussia Dortmund para dar el siguiente paso. En 2023, firmó por Real Madrid y se consolidó como uno de los futbolistas más determinantes del planeta. United se quedó con la sensación de haberlo hecho todo bien… pero no lo suficiente.
Quince historias, un mismo hilo: decisiones, detalles y segundos que cambian carreras y títulos. La Premier League ya es el gran escenario del fútbol moderno, pero cuesta no preguntarse: ¿cómo sería el relato si todos estos “casi” se hubieran convertido en realidad?






