Fichaje de Salah por Besiktas: Medio Kilo de Sandía en Estambul
En Estambul ya se huele a fichaje grande. Y, curiosamente, también a sandía fresca.
Un vendedor turco se ha comprometido públicamente a repartir 500 kilos de sandía gratis si Mohamed Salah firma por Besiktas. Medio tonelada de fruta para celebrar la llegada del egipcio al fútbol turco. Una promesa tan pintoresca como reveladora del clima que rodea la posible operación.
Los rumores se han disparado desde la salida de Salah de Liverpool este verano. El “faraón” busca nuevo destino y, según varias informaciones en Turquía, Besiktas se ha colocado en primera fila. La historia, que ya tenía temperatura alta, ganó aún más visibilidad cuando una cuenta de Al Jazeera especializada en noticias turcas difundió en Instagram el vídeo del frutero lanzando su particular apuesta: si Salah se viste de blanco y negro, sandía para todos.
Detrás del folclore, el negocio va muy en serio. La cadena turca NTVSpor informó de que la crisis que bloqueaba el traspaso está cerca de resolverse. El club habría alcanzado un acuerdo con el jugador, y el último gran escollo se concentra en la comisión del agente, el inevitable peaje de cualquier gran operación moderna.
La directiva de Besiktas, encabezada por Serdal Adali, ha manejado el asunto con sigilo. Nada de filtraciones constantes, nada de declaraciones altisonantes. Negociaciones discretas y calculadas con el representante de Salah, Ramy Abbas, pese a unas exigencias económicas iniciales muy elevadas.
Según los informes, Abbas llegó a pedir una comisión del 35%. Una cifra descomunal incluso para el mercado actual. Con el paso de los días, sin embargo, el agente habría empezado a rebajar gradualmente sus pretensiones, acercando las posiciones y empujando los contratos hacia la fase definitiva de firma.
Las fuentes cercanas a la negociación coinciden en un punto: Besiktas está ya muy cerca de poder anunciar oficialmente la incorporación de Salah, a la espera de pulir los últimos detalles con su agente. El acuerdo con el jugador está, según estas informaciones, encarrilado.
Si todo se cierra, Estambul no solo ganará una estrella mundial. También verá cómo un vendedor de fruta cumple su promesa y convierte medio tonelada de sandía en símbolo de un fichaje que puede cambiar el mapa del fútbol turco. La pregunta es sencilla: ¿cuánto falta para que el “faraón” cruce, por fin, el Bósforo?






