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Everton se aferra a la victoria y pide coherencia arbitral

Everton 1-0 Ipswich. Tres puntos, poco brillo y un viejo debate reabierto: la coherencia en las decisiones arbitrales.

David Moyes salió del partido con una mezcla de alivio y frustración. Su equipo ganó, sí, pero dejó demasiadas puertas abiertas ante un Ipswich que jugó con 10 hombres y aun así estiró el suspense hasta el final.

“Difícil de evaluar, tuvimos buenos momentos y otros no tan buenos”, reconoció el técnico de Everton en BBC Sport. Su equipo generó ocasiones claras, pero no sentenció. Y eso, con superioridad numérica, se convirtió en un peso.

“Siempre es un alivio cuando ganas, pero cuando juegas contra 10 hombres te pone un poco más de presión”, admitió. “Si marcamos el segundo, cambia el partido, pero Ipswich se agarró y eso les permitió meternos bajo presión al final”.

El punto caliente llegó con el gol anulado a Everton. Moyes no escondió su incomodidad, pero eligió un tono contenido, apuntando al gran tema de fondo.

“Es difícil para los árbitros acertar, nos encantaría tener consistencia”, subrayó. Sobre la acción de Brennan Johnson, fue directo en lo que sí tenía claro: “¿Estaba en fuera de juego? Absolutamente. ¿Podía el portero haber parado el cabezazo? No, no podía”. Lo que no quiso asegurar es si hubo realmente interferencia sobre el guardameta.

El tanto de Thierno Barry también dejó una duda estética: ¿fue intención o fortuna? Moyes no se mojó. “No lo he vuelto a ver, así que no puedo decirlo”, confesó. Le restó importancia a la forma y se centró en el efecto: “Los delanteros aceptan los goles como vengan. Le vendrá bien, quiere jugar bien y marcar”.

Más allá de la polémica y del juego irregular, el técnico defendió la estructura del vestuario: “Tenemos un grupo muy unido, queríamos que fuera así y lo usaremos a nuestro favor”. Ahí aparece la otra batalla del curso: competir en copa y en liga sin desfondarse. “Es difícil cuando todo el mundo quiere que tengas una buena racha en copa y también en liga. Hemos tenido una semana bastante buena, así que enhorabuena a todos los jugadores”.

Everton respira. Gana. Pero se va con una reclamación clara: menos debate y más uniformidad en las decisiones arbitrales.

Newcastle responde al golpe y se aferra a su nueva era

Newcastle 2-1 Hull. Partido exigente, piernas pesadas, plantilla mermada y un mensaje contundente: el equipo está vivo y responde cuando le hieren.

Matthias Jaissle necesitaba una reacción tras la derrota ante Leeds. La obtuvo. Y no dudó en subrayarla. “Mostramos una reacción increíble después de la derrota en Leeds”, explicó el técnico de Newcastle en Match of the Day. El arranque fue exactamente lo que pedía el guion: ritmo alto, agresividad, control.

“La primera parte fue excelente, podríamos haber matado el partido con un tercer gol seguro. Fuimos totalmente dominantes”, resumió. Newcastle mandó, se adelantó y tuvo a Hull contra las cuerdas.

Luego llegó el desgaste. Nueve bajas, un calendario que ya empieza a pasar factura y un segundo tiempo en el que el equipo tuvo que cambiar de piel. “En la segunda parte se vio que las piernas se cansaban hacia el final”, admitió Jaissle. El partido se convirtió en una prueba de resistencia mental y física.

Ahí apareció el otro Newcastle, el que defiende su área como si fuera una cuestión de orgullo. “Al final fue duro, pero defender su propia área, todos comprometidos y peleando por los tres puntos… Esto es algo con lo que podemos contar”, destacó, orgulloso del esfuerzo colectivo en los minutos finales.

El técnico insistió en la idea de respuesta, casi como lema de vestuario. “Queríamos mostrar la reacción correcta después de Leeds y estamos muy orgullosos de eso”, dijo. El equipo no solo reaccionó en el marcador, también en el carácter, y lo hizo ante su afición, un matiz que Jaissle no pasó por alto: “Queríamos también mostrar una reacción clara delante de los nuestros. En los 90 minutos, fue una victoria merecida”.

Su inicio de etapa en el banquillo llega en plena transformación del club. No lo oculta, lo abraza. “En general, muy satisfecho”, valoró. “Ya ves algunos desafíos desde fuera y sabes que hay una gran transición en el club ahora mismo. Y en estas circunstancias, estamos muy orgullosos de lo que hemos visto hasta ahora de los chicos, totalmente comprometidos con el viaje”.

El siguiente paso es casi tan importante como los tres puntos: “Ahora es tiempo de reflexionar y, con suerte, recuperar algunos jugadores de lesión”.

Newcastle ha dejado claro que puede sufrir y ganar en medio del cambio. La pregunta es cuánto puede crecer este proyecto cuando tenga todas sus piezas sobre el césped.