Everton ficha a Brennan Johnson en intercambio por Dwight McNeil
Everton mueve ficha con decisión en el mercado y lo hace con una operación poco habitual en la élite: un trueque puro y duro. Brennan Johnson pasará hoy reconocimiento médico con los Toffees después de que el club de Liverpool haya alcanzado un acuerdo con Crystal Palace para intercambiar al galés por Dwight McNeil, que pondrá rumbo a Selhurst Park.
Nada de cláusulas ocultas ni cifras añadidas: el acuerdo se entiende como un intercambio limpio entre dos futbolistas que necesitaban un nuevo impulso en su carrera. En el caso de Palace, el interés por McNeil viene de lejos; su fichaje estuvo muy cerca de concretarse en enero, pero la operación se derrumbó en el último día de mercado. Esta vez, el escenario es distinto.
El especialista en mercado Fabrizio Romano ha adelantado que “todo está hecho” entre los clubes, a la espera de que ambos jugadores superen sus respectivos exámenes médicos en las próximas horas. Si no surge ningún contratiempo, el movimiento quedará sellado y Everton sumará una pieza ofensiva de peso para su proyecto.
La quinta pieza del verano
Con la llegada de Johnson, Everton alcanzará su quinta incorporación en esta ventana estival. Antes ya habían cerrado a Hayden Hackney, Christian Nørgaard y las llegadas en propiedad de Merlin Röhl y Tyrique George. Un bloque que empieza a tomar forma, con una línea clara: piernas jóvenes, energía y volumen de trabajo, mezcladas con cierta experiencia en Premier League.
Johnson, de 25 años, encaja de lleno en ese perfil. Viene de un medio curso complicado en Crystal Palace, club al que llegó en enero por una cifra cercana a los 35 millones de libras. No terminó de asentarse, no encontró continuidad ni el peso que se esperaba de él en el once. Ahora busca exactamente lo contrario en Goodison Park: minutos, confianza y un entorno que le permita volver a ser determinante.
El recuerdo de su mejor versión
Everton no ficha a ciegas. Ficha al Brennan Johnson que deslumbró con la camiseta de Tottenham Hotspur en la temporada 2024/25. Aquella campaña firmó 18 goles en 51 partidos en todas las competiciones, con 11 tantos en 33 encuentros de Premier League. Números de atacante principal, pero sobre todo, números de extremo que vive permanentemente de cara a portería.
Más allá de los goles, su impacto se midió en datos avanzados. Por 90 minutos, el internacional con Gales se situó segundo entre los extremos de la liga en métricas clave: expected goals, expected goals sin penaltis, porcentaje de regates completados y porcentaje de duelos ganados. También se colocó quinto en conversión de ocasiones. No es solo un jugador vistoso: es un futbolista que convierte su agresividad ofensiva en producción real.
Eso es exactamente lo que Everton necesita. Un atacante capaz de romper líneas, ganar duelos individuales y generar ocasiones de manera constante, incluso en contextos de partido cerrados. Si el galés se acerca a ese nivel, el trueque puede terminar pareciendo una ganga para el conjunto de Liverpool.
Un cambio de aires para todos
Para McNeil, el movimiento abre una puerta que llevaba meses entreabierta. Palace llevaba tiempo empujando por su fichaje y ahora, por fin, tendrá la oportunidad de construir su banda izquierda en torno a su zurda. Para Everton, supone asumir la pérdida de un jugador importante, pero con la convicción de que Johnson ofrece un techo diferente, más vertical, más orientado al gol.
El riesgo es evidente en cualquier intercambio directo: no hay red económica. No hay ingreso que amortigüe el golpe si uno de los dos no funciona. O aciertas con el perfil, o te quedas sin jugador y sin dinero. Everton se expone, pero también marca una línea clara: quiere un ataque más profundo, más agresivo, menos previsible.
El siguiente paso es simple y decisivo: pasar el reconocimiento médico. Si todo transcurre según lo previsto, Brennan Johnson vestirá de azul esta temporada y Goodison Park tendrá un nuevo nombre al que agarrarse cuando el equipo necesite un desborde, un disparo, un gol. La pregunta, ahora, es si el galés está listo para volver a ser ese futbolista que la Premier no podía frenar hace apenas un año.






