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La espera de Arsenal por Jurrien Timber: ¿regreso a la competición?

La nueva temporada se acerca a toda velocidad para Arsenal. Para Jurrien Timber, en cambio, el calendario parece detenido en marzo.

El lateral neerlandés terminó los dos últimos meses del curso pasado atrapado en una carrera contra el reloj. Quería llegar al tramo final, aportar en la pelea por los títulos, pero su cuerpo decidió otra cosa. Y a pocas semanas de que vuelva a rodar el balón, las dudas siguen ahí.

De una “molestia menor” a un calvario

Todo empezó en marzo, en una victoria ante Everton. Timber se marchó en la primera parte con un problema en la ingle que, en aquel momento, dentro del club se interpretó como algo leve. Se perdió la final de la Carabao Cup una semana después, pero la sensación en el vestuario era clara: estaría listo tras el parón internacional para enfrentarse a Southampton.

No ocurrió.

En lugar de reaparecer en abril, Timber no volvió a pisar el césped en partido oficial hasta mayo, cuando entró desde el banquillo en la final de la Champions League frente a Paris Saint-Germain. Un regreso simbólico, importante anímicamente, pero que no escondía la realidad: la lesión había sido mucho más compleja de lo previsto y el defensa había sufrido un contratiempo en su recuperación.

Mikel Arteta lo reconoció entonces sin rodeos. Explicó que había sido “lo más difícil de gestionar, con el jugador y conmigo mismo”, y admitió que no esperaban que el proceso se alargara tanto. En aquel momento, Timber “no estaba en condiciones de jugar”.

Siempre cerca del grupo, lejos del césped

Arteta se empeñó en que Timber no se desconectara del día a día del equipo. El neerlandés acudió a la mayoría de los partidos en el Emirates, incluido el segundo encuentro de la semifinal de la Champions ante Atlético de Madrid. Formó parte de las celebraciones sobre el césped, aunque se le veía moverse con evidente cautela.

También viajó con la plantilla al London Stadium para el duelo de Premier League contra West Ham en mayo. Incluso salió al césped para el calentamiento, de chándal, junto al cuerpo técnico. Ese mismo día, Ben White sufrió una lesión de rodilla que puso fin a su temporada y dejó aún más descubierta la posición de lateral derecho.

A partir de ahí, todo el plan giró en torno a un único objetivo: que Timber llegara, como fuera, a la final de la Champions en Budapest. El defensa aumentó la carga de trabajo en los entrenamientos durante la semana previa. En la rueda de prensa anterior al partido, Arteta llegó a asegurar que Timber estaba en condiciones de ser titular.

Sonó a maniobra psicológica. Si el neerlandés hubiera estado realmente al cien por cien, un encuentro de ese calibre le habría esperado de inicio. Entró desde el banquillo, eso sí, y ofreció una versión sorprendentemente afinada para el contexto en el que llegaba.

Sin Mundial y paso por el quirófano

Pese a esa aparición, Timber no estaba recuperado del todo. La federación neerlandesa lo dejó claro al evaluar su estado físico de cara al Mundial. La KNVB emitió un comunicado en el que explicaba que el jugador “no se había recuperado lo suficiente” como para participar en el torneo “de manera médicamente responsable”.

Con ese diagnóstico sobre la mesa, Arsenal y el propio Timber tomaron una decisión conjunta: someterse en verano a una pequeña intervención quirúrgica en la zona de la ingle. La operación transcurrió según lo previsto y el defensa se presentó en Londres al inicio de la pretemporada.

Su mensaje, sin embargo, fue prudente. “Voy llegando poco a poco”, admitió. “Estoy trabajando duro, he estado rehabilitándome durante el verano. Ojalá pueda volver pronto”.

Sin plazos y con el mercado abierto

Los hechos de las últimas semanas han devuelto al club al terreno conocido de la incertidumbre. Timber no participó en el amistoso a puerta cerrada contra MK Dons y tampoco se espera que entre en la convocatoria para el duelo ante Girona del sábado.

Esta semana regresó brevemente a Londres para una cita programada dentro de su plan de rehabilitación, antes de volver a España para continuar el trabajo. Desde el club insisten en que no ha habido ningún retroceso y que el viaje formaba parte del proceso acordado. Aun así, hay un dato que pesa: nadie en Arsenal se atreve a fijar una fecha para su vuelta a la competición.

Con Timber todavía fuera de combate y Ben White apenas iniciando su regreso tras la lesión de rodilla, la lectura es obvia. Arsenal ya se mueve en el mercado en busca de un defensor versátil que pueda cubrir varias posiciones en la zaga.

Arteta lo tiene claro: cuando Timber está sano, es uno de los futbolistas en los que más confía. El problema es que, a las puertas de un nuevo curso, el técnico vuelve a mirar al banquillo y a la enfermería, esperando el mismo rostro. Y la pregunta se repite en el norte de Londres: ¿cuánto tiempo más puede permitirse Arsenal vivir sin su lateral de referencia?