Dudas de Scholes y Butt sobre el fichaje de Andrey Santos por el United
Las dudas de Scholes y Butt ensombrecen el fichaje millonario de Andrey Santos por el United
El Manchester United está a punto de cerrar otro gran movimiento en el mercado… y, sin embargo, el ruido alrededor de Old Trafford no es de euforia, sino de escepticismo. El centrocampista brasileño Andrey Santos, procedente del Chelsea, tiene todo acordado para convertirse en nuevo jugador del club, pero dos voces con mucho peso en la historia reciente de los ‘Red Devils’ levantan la ceja: Paul Scholes y Nicky Butt.
Según informó Fabrizio Romano, Santos ya ha pasado con éxito el reconocimiento médico y los clubes han firmado toda la documentación para un paquete de 50 millones de libras. El acuerdo le vinculará al United hasta junio de 2031, con opción adicional, y la firma está prevista para este viernes. Un desembolso propio de titular indiscutible, no de apuesta discreta.
El contexto es claro: el United busca al menos dos, quizá tres centrocampistas este verano. El club ha decidido no entrar en subastas por perfiles como Elliot Anderson, Matheus Fernandes o Sandro Tonali, y ha virado hacia operaciones que considera más “razonables”. En paralelo, otro brasileño, Ederson, está también cerca de llegar desde Atalanta, pendiente de superar un segundo reconocimiento médico que ha generado dudas internas.
Butt, tajante: “Nada destaca”
Nicky Butt, integrante de la famosa ‘Class of 92’ y excentrocampista del club, no esconde su sorpresa por la apuesta de 50 millones por un jugador que apenas ha tenido continuidad en la Premier League.
“Si lo traes por 25-30 millones lo puedes entender, el Manchester United necesita construir una plantilla”, explicó en una entrevista con Paddy Power. Para Butt, el razonamiento sería simple: reforzar el fondo de armario, elevar el nivel del banquillo. Pero el precio cambia el relato. “No lo estás fichando por 50 millones para que se siente en el banquillo, tiene que ser titular”.
Butt reconoce haber visto a Santos “unas cuantas veces”, pero su veredicto es frío: “Nada destaca que te haga decir: ‘Wow, tiene una gran calidad con el balón o es una fuerza física’”. El movimiento, admite, le ha pillado completamente “por sorpresa”.
La estadística reciente alimenta su inquietud: el brasileño solo fue titular en 13 partidos con el Chelsea la temporada pasada, en un equipo que terminó décimo en la Premier League. “Por virtud de eso, no me grita que sea un buen fichaje”, sentencia. Aun así, deja una puerta abierta: “Espero estar equivocado, espero que se convierta en un gran jugador y nos deje boquiabiertos”.
“United no tiene tiempo para esperar uno o dos años”
El gran temor de Butt no es solo el perfil de Santos, sino lo que pueda significar en la planificación general del club. A su juicio, la operación tendría más sentido si el brasileño llegara acompañado por un centrocampista de élite, de esos que cuestan cerca de 100 millones.
Butt recuerda otros nombres que han cambiado de aires recientemente: “Estás mirando a otros jugadores que han ido a otros sitios – Elliot Anderson, Matheus Fernandes, Sandro Tonali – han sido jugadores hechos en la Premier League y parecen llevar diez años jugando en la división”. La comparación es dura: “Este chico apenas ha jugado diez partidos. Es extraño, no es un fichaje que me haga saltar de alegría”.
Su crítica no va contra el potencial del jugador, sino contra el momento del club. “Necesitamos centrocampistas que nos hagan mucho mejores”, insiste. Y ahí traza la línea: el United, según él, está comprando “potencial” en lugar de rendimiento probado. El riesgo es evidente: “Podría venir y dejarnos a todos boquiabiertos y que digamos: ‘Qué fichaje, puede ser el mejor de los últimos cinco-diez años en el Manchester United’. Pero también podría acabar siendo otro Manuel Ugarte que no rinde al máximo nivel”.
Butt dibuja dos escenarios. En el primero, el United sorprende y cierra también a un centrocampista de 100 millones, mientras Santos crece sin la presión de sostener el equipo desde el primer día. En el segundo, el brasileño es lanzado directamente a lo más profundo. Y ese es el que más le preocupa. “Si lo tiran directamente a lo hondo y tiene que rendir al máximo nivel… el United no tiene tiempo para dejar que la gente se asiente uno o dos años, tienen que rendir desde el primer día”.
Scholes se suma al escepticismo
La inquietud no es solo de Butt. Paul Scholes, otro símbolo del centro del campo del United, tampoco se muestra convencido. En el podcast The Good, The Bad & The Football, el exjugador fue claro: “No creo que vaya a haber mucha emoción con este fichaje, ¿no? Digámoslo así”.
Su primera pregunta apunta directamente al Chelsea: “¿Por qué le venden, con 22 años?”. En un mercado en el que los grandes clubes protegen a sus jóvenes talentos casi a cualquier precio, ver a un rival directo desprenderse de un mediocentro de esa edad despierta sospechas.
Scholes repasa también el tablero de alternativas. Sandro Tonali ya ha puesto rumbo al Tottenham. Bruno Guimarães, al que define como “un muy buen jugador”, tampoco le encajaba del todo “por piernas” en el sistema del United y, según apunta, parece más cerca del Arsenal. El margen de maniobra se estrecha.
En ese contexto, surge otro nombre: Adam Wharton, de Crystal Palace. “Podría ser una posibilidad”, admite Scholes. Le considera “buen jugador” y cree que “estará disponible al precio adecuado”. Pero el mensaje de fondo es otro: “Tienen que hacer algo”.
Fichar para revender… ¿o para competir ya?
Scholes va más allá del análisis puramente futbolístico y apunta al modelo de gestión. “En el Manchester United, especialmente, serán los de arriba en el club los que decidan los objetivos”, señala. Y ahí introduce una idea que incomoda a cualquier aficionado: la sensación de que el club pueda estar fichando pensando en el valor de reventa.
“Creo que pueden ver valor en este jugador [Andrey Santos] como activo vendible”, comenta. Pero se rebela ante esa lógica: “¿El Manchester United comprando jugadores por su valor de reventa? Necesitamos jugadores para ahora”.
El calendario no da tregua. El United regresará a la Champions League la próxima temporada, con tres partidos por semana y una exigencia máxima en todas las competiciones. Scholes no se engaña: “Va a ser horrible sin estos jugadores”. No habla solo de cantidad, sino de jerarquía, de futbolistas que entren y eleven el nivel desde el primer minuto.
Y ahí vuelve la gran incógnita. ¿Es Andrey Santos ese tipo de jugador o es, como temen Scholes y Butt, otra apuesta cara a medio plazo en un club que vive instalado en la urgencia permanente? El brasileño firmará hasta 2031. El United, en cambio, necesita respuestas mucho antes.






