Drogheda United remonta y hunde a Shelbourne en Tolka Park
Drogheda United ha convertido Tolka Park en territorio de remontadas. Igual que en su última visita, el equipo de Kevin Doherty volvió a golpear desde atrás para llevarse un 2-1 que sabe a algo más que tres puntos y deja a Shelbourne atrapado en una temporada que no despega.
El guion, esta vez, arrancó bien para los locales. Dan Kelly adelantó a Shels y encendió por un momento una grada cansada de ver tropiezos. Pero la ilusión duró poco. Un golazo descomunal de Warren Davis y un cabezazo ganador de Leo Burney en la segunda parte voltearon el marcador y reforzaron la fe de Drogheda en escapar del play-off de descenso.
Shelbourne golpea primero… y se vuelve a desmoronar
La noche empezó torcida para Shels incluso antes del 1-0. Sean Boyd, uno de los tres cambios respecto a la derrota del viernes ante Derry City, tuvo que abandonar el campo a los 10 minutos tras una mala caída en un choque con el defensor Andy Quinn. Un golpe anímico temprano para un equipo ya frágil.
Antes de eso, Kelly había avisado. Su primer disparo, potente, se marchó por encima del larguero de Luke Dennison. Era la primera señal de vida de un conjunto que, pese a su mala racha, salió con intención de mandar.
Drogheda, en cambio, no fue a Tolka Park a esperar. Doherty repitió el mismo once que había vencido 2-0 a Sligo Rovers tres días antes, y sus jugadores respondieron. A los 17 minutos creyeron adelantarse: falta lateral botada por Brandon Kavanagh, cabezazo imponente del capitán Conor Keeley y balón a la red. El festejo duró un suspiro. Bandera arriba. Fuera de juego.
El castigo llegó al otro lado del campo. En el 22, una deliciosa diagonal del recién ingresado Rodrigo Freitas encontró la carrera de Kelly. Conor Kane se equivocó al dar un paso adelante y dejó al extremo habilitado. Kelly encaró solo a Dennison y lo batió con una vaselina serena, de delantero en racha. Sexto gol liguero de la temporada y 1-0.
Con el tanto, Shels se soltó. Seis minutos después, Dennison evitó el segundo al desviar el disparo de Sean Moore, que había trazado una buena diagonal desde la derecha. Drogheda respondió con un tiro potente de Ethan O’Brien que obligó a Ed Beach a intervenir por primera vez.
El partido se calentaba. Drogheda pidió penalti cuando Keeley pareció ser sujetado por Odhran Casey dentro del área. Nada. El árbitro dejó seguir. Pero la insistencia visitante encontró premio de la forma más espectacular posible.
La obra de arte de Warren Davis cambia el partido
Minuto 39. Warren Davis recibió el balón lejos del área, rodeado de camisetas rojas. Y empezó el show. El pequeño delantero se abrió paso con una mezcla de tenacidad y técnica fina, esquivó cuatro entradas, la última con un caño a Jack Henry-Francis, y remató con un disparo curvado directo a la escuadra. Imparable. Quinto gol en liga, seguramente el más brillante de todos.
El 1-1 hizo justicia al empuje de Drogheda y dejó a Shelbourne otra vez atrapado en su propio miedo. El murmullo en la grada lo decía todo: la ventaja se había esfumado y el equipo de John Russell volvía a dudar.
Burney decide y Drogheda se agarra a la salvación
Tras el descanso, Shels trató de reaccionar. Moore volvió a aparecer por la derecha y probó suerte con un disparo cruzado que se fue desviado. Era un intento de recuperar la iniciativa, pero Drogheda ya olía la debilidad local.
Thomas Oluwa se encendió. Se abrió paso a empujones dentro del área y solo una intervención de Kameron Ledwidge evitó el segundo tanto visitante. La defensa local, sin embargo, no mantendría ese nivel mucho más.
En el 57 llegó el golpe definitivo. Davis, omnipresente, forzó una falta tras ser derribado por Milan Mbeng. Kavanagh se encargó del balón parado y dibujó una rosca perfecta al corazón del área pequeña. Burney se deshizo de la marca de Ledwidge y, casi a bocajarro, cabeceó a la red. 2-1. Remontada completada.
A partir de ahí, Drogheda se hizo fuerte atrás, consciente del botín que tenía entre manos. Shels se volcó en busca del empate, acumuló centros y balones al área, pero sin demasiada claridad. Ya en la recta final, los locales reclamaron penalti cuando un disparo de Kelly golpeó en Keeley dentro del área. Otra vez, nada. Y con esa última protesta se consumieron las esperanzas de rescatar un punto.
Clasificación al rojo vivo y una racha que pesa
La victoria, unida al triunfo del viernes ante Sligo Rovers, dispara las opciones de Drogheda de salir del puesto de play-off de descenso. El equipo de Doherty se coloca ahora igualado a puntos con Waterford, octavo, y respira de otra manera.
Shelbourne, en cambio, se asoma al abismo de una temporada que se le escurre entre los dedos. Solo dos puntos por encima de Drogheda y, sobre todo, con un dato que duele: desde que John Russell fue nombrado en julio, sigue sin conocer la victoria en competición doméstica. Ya son siete partidos.
La sensación en Tolka Park es clara: mientras Drogheda se rebela contra el miedo, Shels se hunde en él. La pregunta es cuánto tiempo más podrá aguantar este equipo sin un triunfo que cambie de verdad el rumbo.






