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De Zerbi y el Tottenham: doble reto ante Hoffenheim en pretemporada

El Tottenham afronta este fin de semana un peculiar examen de pretemporada: dos partidos en menos de 24 horas ante el mismo rival, el Hoffenheim, para poner a punto la maquinaria antes del inicio de la Premier League.

El primero se disputa hoy en el Tottenham Hotspur Stadium, con público y ambiente de gran cita. El segundo, mañana, a puerta cerrada en Hotspur Way. Mismo adversario, escenario muy distinto. Y un objetivo claro para Roberto De Zerbi: exprimir a su plantilla, repartir cargas y llegar al próximo fin de semana con el equipo lo más afilado posible.

Dos onces distintos y una pretemporada sin derrotas

El plan está trazado: dos alineaciones prácticamente nuevas entre un encuentro y otro. Los que tengan pocos o ningún minuto hoy, jugarán mañana. De Zerbi quiere ver a todos, medir estados de forma y resolver dudas de última hora antes del debut liguero.

El equipo llega invicto en pretemporada, aunque con algún aviso. El pasado sábado, el Tottenham empató 1-1 ante Getafe en un amistoso a puerta cerrada, disputado solo a 70 minutos. No fue un ensayo completo, pero sí una señal de que todavía faltan ajustes.

Ese mismo día, los que no participaron frente al conjunto español, entre ellos los nuevos fichajes Mateus Fernandes y Marcos Senesi, disputaron un amistoso interno. Minutos para todos, pero también una lista de ausencias que empieza a inquietar.

Maddison y Van de Ven, las grandes sombras

Entre los nombres que faltan, uno pesa más que el resto: James Maddison. El centrocampista, candidato a heredar el brazalete cuando Cristian Romero cierre su marcha al Atlético de Madrid, todavía no ha jugado ni un solo minuto en esta pretemporada.

El club ha optado por el camino prudente. Maddison continúa con la recuperación de la grave lesión de ligamento cruzado anterior que le dejó fuera casi todo el curso pasado. No hay riesgo innecesario, pero el reloj corre.

La situación de Micky van de Ven también llama la atención. Otro aspirante a la capitanía, recién renovado con un contrato de peso, tampoco ha entrado en los planes de De Zerbi desde que regresó de su permiso extendido tras el Mundial. No está claro si arrastra problemas físicos o si se trata solo de una cuestión de puesta a punto, pero el técnico espera poder darle minutos este mismo fin de semana. Necesita a sus líderes sobre el césped, no solo en la foto.

Pedro Porro, protagonista asegurado en la banda derecha

Entre tanta duda, una certeza: Pedro Porro. El campeón del mundo regresó esta semana al centro de entrenamiento y fue recibido con un pasillo de honor por sus compañeros. Un gesto que dice mucho del peso que ha ganado dentro del vestuario.

Con 26 años y un nuevo contrato de larga duración firmado en junio, el lateral está llamado a ser una pieza clave en el sistema de De Zerbi. Salvo sorpresa mayúscula, será el dueño indiscutible del carril derecho esta temporada.

El contexto también le favorece. Djed Spence está a un paso de marcharse al Inter de Milán, y no se espera que participe frente al Hoffenheim. Tampoco estará Cristian Romero, ya en Madrid para pasar el reconocimiento médico previo a su fichaje por el Atlético. Dos salidas en marcha, un hueco de jerarquía que Porro puede aprovechar dentro y fuera del campo.

La incógnita Kudus y la gestión del riesgo

Entre las posibles buenas noticias asoma el nombre de Mohammed Kudus. El atacante podría volver a jugar por primera vez desde enero, tras reincorporarse a los entrenamientos con el grupo después de una grave lesión en el cuádriceps.

Su caso se maneja con sumo cuidado. De Zerbi reconoció que el club se precipitó en un primer regreso del futbolista, lo que provocó una recaída en abril. Esta vez no habrá atajos. Kudus es un recurso demasiado valioso como para perderlo de nuevo por prisa.

El doble duelo ante Hoffenheim, con dos contextos tan distintos, ofrece el laboratorio perfecto: probar estructuras, medir riesgos, recuperar piezas y afinar jerarquías. La pretemporada no da puntos, pero sí deja mensajes. La cuestión es clara: cuando la Premier eche a rodar la próxima semana, ¿habrá despejado De Zerbi todas estas incógnitas o el Tottenham arrancará con más preguntas que respuestas?