tribunadegol full logo

De Zerbi y el pacto con Romero: respeto por su decisión

Roberto De Zerbi no se anduvo con rodeos al hablar del futuro de Cristian Romero. El técnico de Spurs dejó claro que, si el central argentino decide buscar un nuevo desafío, no habrá dramas ni presiones desde el banquillo. Habrá respeto. Y, sobre todo, coherencia con una promesa que selló nada más aterrizar en el club, en abril.

En aquellos primeros días, el italiano se sentó con todos. Uno por uno. “Al principio de mi etapa, en abril, tuve, no sé, un millón de reuniones individuales”, recordó, citado por Metro. De esas charlas salió un acuerdo sencillo, casi crudo: los jugadores le ayudaban a mantener al equipo a flote; él, después, les abría la puerta si querían marcharse.

“Ellos me dijeron cuál era su idea. Yo les dije: ‘Sí, ayúdame a mantenernos, y luego yo te ayudo a irte. Si no me ayudas a mantenernos, te quedas bajo el agua conmigo’”.

En ese pacto, Romero cumplió con creces. De Zerbi lo subrayó con énfasis. El argentino, campeón del mundo y uno de los centrales más cotizados del planeta, respondió en el campo y en el vestuario.

“Conmigo, Romero fue increíble. Top, en su comportamiento, en su respeto”, explicó el entrenador. Sufrió cuando se quedó fuera del último partido, un detalle que para el técnico dice mucho del compromiso del jugador en plena vorágine de rumores.

De Zerbi quiso desmontar también una versión que circuló en las últimas semanas: que Romero habría forzado su salida del equipo para centrarse antes en la preparación con Argentina de cara al Mundial. El técnico fue tajante: “No es verdad que quisiera irse a Argentina para preparar su Mundial. No es verdad”.

La relación entre ambos no se rompió ni siquiera tras la semifinal contra Inglaterra. Hubo mensajes, pero nada de campañas de persuasión desde el despacho del entrenador. “Después de la semifinal contra Inglaterra nos mandamos mensajes, pero nunca le llamé para convencerle de que se quedara. Respeté lo que me había dicho”, insistió.

Ese mismo criterio, remarcó, se aplica a todos. “Como con Guglielmo Vicario, como con cada jugador”. No hay excepciones, ni siquiera para quien considera una pieza de élite absoluta. “Romero, como jugador, es uno de los mejores centrales del mundo, pero al final dije que quería respetar la voluntad de los jugadores”.

Un técnico que cumple su palabra. Un defensa que ha ganado el derecho a elegir su camino. Si Romero decide marcharse, no será una ruptura; será el cierre lógico de un pacto sellado cuando el equipo todavía peleaba por no hundirse “bajo el agua”. Y ahí, como recordó De Zerbi, el argentino no falló.