Colo Colo ficha a Vozinha, el arquero de 40 años que deslumbró en el Mundial
Colo Colo se mueve con decisión en el mercado y lo hace con un nombre que todavía resuena en la memoria reciente del fútbol mundial: Vozinha. El guardameta caboverdiano, de 40 años, uno de los grandes símbolos de la sorprendente campaña de Cabo Verde en el último Mundial, será nuevo jugador del club albo, tal como anunció la dirigencia.
“Vozinha será jugador de Colo Colo; llegará a Chile en los próximos días, se realizará los exámenes médicos correspondientes y luego será presentado aquí en el Estadio Monumental”, explicó el presidente Aníbal Mosa ante los medios, antes del partido de liga del viernes por la noche. Un mensaje corto, directo, casi solemne, para un fichaje que rompe moldes.
Porque no se trata de un refuerzo cualquiera. Vozinha —Josimar Jose Evora Dias, en los papeles— fue una de las grandes historias del torneo planetario. Se agigantó en un 0-0 de resistencia pura ante la posterior campeona España y sostuvo a Cabo Verde en un dramático 3-2 en la prórroga frente a la finalista Argentina en los cruces eliminatorios. Dos actuaciones que lo sacaron del anonimato para colocarlo en el escaparate global.
La presión de aquellos partidos no lo dobló. Lo hizo más grande. En un Mundial lleno de estrellas consagradas, el veterano arquero se convirtió en el rostro inesperado del atrevimiento de las “islas pequeñas” ante las potencias de siempre. Colo Colo, 34 veces campeón de Chile y cómodo líder del torneo en el ecuador de la temporada, ha decidido que ese carácter también puede servir en el Monumental.
Mosa lo dejó claro con una frase que explica la apuesta sin rodeos: “Está en muy buena forma; por eso lo estamos fichando”. No hay guiños románticos ni concesiones a la nostalgia por la edad. Hay confianza en su presente.
El recorrido de Vozinha no es el típico de una estrella mundialista. Firmó su primer contrato profesional recién a los 26 años. Llegó tarde al escaparate, pero no dejó de moverse: pasó por Chipre, Eslovaquia, Moldavia y Angola antes de recalar en Chaves, de la segunda división portuguesa, el club desde el que ahora salta a Sudamérica. Un trayecto de luchador, más cercano a los aeropuertos y los cambios de idioma que a los grandes focos.
Y, sin embargo, el arquero de Cabo Verde se ha convertido también en un fenómeno de masas. Su figura se disparó en redes sociales de la mano del influencer brasileño Casimiro, que convirtió sus atajadas y su historia en contenido viral. El resultado es tan insólito como el propio jugador: su cuenta de Instagram pasó de 50.000 seguidores a rozar los 30 millones. De la discreción absoluta a una audiencia planetaria en cuestión de semanas.
Ahora, esa mezcla de experiencia, personalidad y magnetismo aterrizará en un vestuario que pelea por otro título nacional y que mira a las competiciones internacionales con ambición renovada. Colo Colo suma jerarquía en el arco y, de paso, incorpora a un personaje que trasciende el campo de juego.
El Monumental está acostumbrado a grandes nombres y noches pesadas. Lo que viene ahora es otra cosa: un héroe tardío, un arquero que desafía el calendario y que llega desde un cuento de hadas mundialista para probar si su magia también alcanza para mandar en Chile.






