Chelsea presenta oferta por Scott, Bournemouth se niega a vender
Chelsea ha pasado de las palabras a los hechos. Según la BBC, el club de Stamford Bridge ha presentado una oferta de 64 millones de libras por Scott, el talentoso mediapunta de Bournemouth, en un movimiento que encaja de lleno con el plan de Xabi Alonso de remodelar el centro del campo blue.
La respuesta en la costa sur ha sido tajante. Bournemouth ha rechazado la propuesta y ha hecho llegar un mensaje cristalino a la directiva del Chelsea: no quieren más llamadas por su futbolista. Ni públicas ni privadas, las señales desde el Vitality Stadium apuntan en la misma dirección. Scott no está en venta.
Un talento en el ojo del huracán
La firmeza del club contrasta con la situación del propio jugador. Scott ha rechazado una nueva oferta de contrato que lleva sobre la mesa al menos dos meses. De momento no hay firma, y el inglés afronta los dos últimos años de su actual vínculo sin compromiso a largo plazo.
Ahí huele la oportunidad Chelsea. El club londinense ve en este escenario una rendija para hacerse con uno de los talentos jóvenes más codiciados de la Premier League. Scott, internacional sub-21 con Inglaterra y nacido en Guernsey, se ha convertido en pieza central del proyecto de Bournemouth desde su llegada en 2023 procedente de Bristol City por 25 millones de libras.
Su progresión ha sido fulgurante. Elegido Mejor Jugador Joven del Championship en la temporada 2022-23, el centrocampista de 22 años ha disputado ya 89 partidos con los Cherries, en los que ha marcado seis goles y, sobre todo, se ha consolidado como foco creativo constante entre líneas.
Un club fuerte, sin urgencias de caja
El problema para Chelsea es que Bournemouth no necesita vender. Ni por resultados ni por economía.
El equipo viene de una campaña notable, coronada con la clasificación para la Europa League, un salto histórico que ha reforzado el proyecto deportivo y la ambición del club. A ello se suma una salud financiera sólida tras las ventas del pasado verano: Dean Huijsen, Milos Kerkez, Illia Zabarnyi y Dango Outtara dejaron en caja cantidades importantes que hoy dan margen de maniobra.
Con ese colchón, Bournemouth puede permitirse plantarse. Y lo está haciendo. Scott es uno de sus futbolistas más influyentes y el club considera que desprenderse de él, justo antes de una aventura europea, sería un golpe directo a la competitividad de la plantilla.
No solo Chelsea mira a Scott
El interés blue no surge en el vacío. Scott lleva tiempo en el radar de la élite inglesa. El informe apunta a que varios miembros del llamado “Big Six” han tanteado su situación en esta misma ventana de fichajes.
Arsenal, Manchester United, Tottenham y Manchester City han explorado la posibilidad de un acuerdo, una lista de pretendientes que dibuja el nivel de estima que despierta el mediocampista en los despachos de la Premier League. No hay acuerdo con nadie, pero la competencia es real y eleva la tensión en torno a cualquier movimiento.
En ese contexto, la oferta de 64 millones de Chelsea encaja también en un mercado desbocado para los centrocampistas. Los precios se han disparado y el club londinense ya se ha dejado 117 millones de libras en el fichaje de Morgan Rogers desde Aston Villa. Manchester City, por su parte, ha cerrado por 116 millones la llegada de Elliot Anderson. Las cifras marcan el paso de un verano que se ha salido de escala.
Xabi Alonso insiste, Rose resiste
Mientras en Londres se diseña el nuevo proyecto bajo Xabi Alonso, en la banda contraria Marco Rose intenta blindar el suyo. El nuevo técnico de Bournemouth cuenta con Scott en sus planes inmediatos. El jugador está concentrado con el resto del grupo en la pretemporada que el equipo realiza en Austria, trabajando como uno más mientras el ruido del mercado crece a su alrededor.
Para Rose, retener a su mediapunta es clave para afrontar con garantías el doble frente doméstico y europeo. Para el club, también es una declaración de intenciones: no quieren que la clasificación para la Europa League sea un techo puntual, sino el inicio de una etapa.
Chelsea, sin embargo, no acostumbra a retirarse a la primera negativa. La pregunta es sencilla y, a la vez, decisiva: ¿hasta dónde está dispuesto a llegar el club de Stamford Bridge para romper la resistencia de Bournemouth y sacar a Scott del Vitality Stadium en pleno auge de su carrera?






