Celtic se prepara para el decisivo Old Firm contra Rangers
Celtic apenas ha tenido tiempo para digerir el golpe europeo y ya mira de frente a otro examen feroz: el Old Firm del domingo ante Rangers. Tras la derrota del jueves en la Europa League en Celtic Park, el equipo de Martin O'Neill se ha levantado este viernes con más dudas físicas que certezas tácticas.
El técnico irlandés confirmó que la plantilla ha realizado una suave sesión de recuperación, pensada casi tanto para la cabeza como para las piernas. Nada de cargas altas, solo un “warm-down” para los que acumularon más minutos en la noche europea y una larga lista de controles médicos.
“Los jugadores han hecho solo un poco de calentamiento y descarga hoy, los que jugaron la mayor parte del partido, así que veremos cómo están”, explicó O'Neill antes del choque del domingo. El mensaje es claro: hasta que el cuerpo médico no se pronuncie, no hay once titular garantizado.
Golpes, dudas y poco tiempo
El parte de guerra no es dramático, pero sí inquietante. “Hay uno o dos que tuvieron que salir; les echaremos un vistazo mañana”, añadió el entrenador, dejando en el aire la disponibilidad de varios nombres importantes que se vieron obligados a abandonar el césped antes del pitido final el jueves.
La preocupación no es solo por los que se retiraron con molestias. O'Neill señaló que todos los futbolistas que acumularon más minutos están siendo monitorizados de cerca. Los médicos decidirán si alguno de esos problemas puede condicionar la lista de convocados para el derbi.
El calendario no da tregua. Celtic afronta una vuelta exprés a la competición doméstica con la obligación de reaccionar. El rival no podría ser más incómodo: Rangers, que llega reforzado por el contundente 3-0 del fin de semana pasado ante el propio Celtic.
Un Old Firm sin red
El duelo del domingo será el segundo Old Firm de la temporada y llega en un momento delicado para los de O'Neill. El margen de maniobra es mínimo. Entre la frustración europea, los golpes físicos y el impacto psicológico del reciente 3-0, el técnico dispone de muy poco tiempo para ajustar piezas y levantar el ánimo.
Las próximas horas serán clave. Reconocimientos médicos, sensaciones en el entrenamiento del sábado y decisiones difíciles en el despacho del entrenador. Cada jugador tocado es una incógnita más en un partido que no admite excusas.
Celtic busca respuesta, orgullo y un giro inmediato a su narrativa reciente. Rangers llega con la confianza de quien ya golpeó fuerte hace solo unos días. La pregunta es simple y brutal: ¿quién estará realmente en pie cuando ruja el Old Firm el domingo?






