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Celtic busca fichar a Haissem Hassan tras el Mundial

Celtic ha movido, por fin, una ficha. Sky Sports ha confirmado que el club de Glasgow ha presentado una consulta oficial por el extremo egipcio Haissem Hassan, estrella de Real Oviedo y uno de los nombres que más ha brillado con Egipto en el último Mundial.

El jugador, de 24 años, entra en su último año de contrato y eso lo convierte en una oportunidad clara para cualquier club con decisión. Justo lo que Celtic no ha demostrado ser este verano.

Un Mundial que cambia carreras

Hassan se ganó el foco internacional en el Mundial de 2026, con actuaciones de personalidad y desparpajo, como la que firmó ante Australia en Dallas. Potencia, uno contra uno, hambre. El tipo de perfil que Martin O’Neill quiere para refrescar unas bandas que se están quedando sin pólvora y sin piernas.

El periodista escocés Anthony Joseph lo resumió en su actualización: Celtic ha realizado una consulta formal por el extremo de Real Oviedo, está interesado en llevar al internacional egipcio a Glasgow tras su gran torneo y estudia las condiciones de un posible acuerdo. Un año de contrato por delante. Ventana abierta.

Sobre el papel, una operación lógica. En la realidad del Celtic actual, una prueba más de la tensión entre el banquillo y los despachos.

Un verano que se escapa

La necesidad de refuerzos es evidente. O’Neill lo sabe, la grada lo sabe, los rivales también. El problema es que el club se mueve con la misma lentitud de siempre en un mercado que no espera a nadie.

Las negociaciones para retener a dos de los héroes del título de mayo, Kelechi Iheanacho y Marcelo Saracchi, se gestionaron con ofertas a la baja y acabaron en nada. Dos piezas que el entrenador había pedido expresamente blindar, dos piezas que el club dejó marchar.

La petición era clara: asegurar a esos futbolistas para facilitar la “cirugía mayor” que exige esta ventana. La respuesta desde los despachos fue igual de clara: no. El resultado, un técnico expuesto y una plantilla coja a las puertas de un curso decisivo.

La sensación en el entorno es que la directiva, con Michael Nicholson y Chris McKay al mando de las decisiones financieras, prioriza el valor de reventa por encima de la utilidad inmediata. Si un jugador no promete un retorno económico futuro, la inversión se enfría. Aunque haya demostrado poder sostener al equipo en el tramo más caliente de la temporada.

Maeda en la rampa de salida, las alarmas al máximo

Mientras se conoce el interés por Hassan, otra noticia golpea el vestuario: Ipswich Town ha abierto conversaciones oficiales con Celtic por Daizen Maeda. Uno de los atacantes más generosos en el esfuerzo, uno de esos futbolistas que marcan el tono de la presión y el carácter del equipo.

Perder a Maeda tras haber dejado escapar a Iheanacho y Saracchi dibuja un panorama inquietante. El club insiste en aligerar masa salarial antes de cerrar llegadas, pero esa política ya está teniendo un impacto directo en el potencial competitivo del equipo.

La eliminatoria de play-off de la UEFA Champions League se acerca a toda velocidad. Y la “reforzada” plantilla de Celtic apenas muestra señales de haber sido fortalecida de verdad. El margen de error, esta vez, es mínimo.

Avisos ignorados y una vieja advertencia

Las voces de alerta no son nuevas. Antiguos referentes del club, como Paul Lambert, han avisado en repetidas ocasiones: Celtic no podrá seguir tentando a la suerte temporada tras temporada. El curso pasado el equipo ya salió vivo por muy poco. Repetir la misma estrategia de indecisión y regate al riesgo puede salir carísimo.

Hoy, el equipo encara el nuevo año sin Iheanacho, sin Saracchi y con Maeda en el escaparate. Tres nombres que, de una forma u otra, representaban energía, experiencia y soluciones inmediatas. Tres ausencias que obligan al club a acertar sí o sí con cada incorporación que llegue de aquí al cierre del mercado.

Haissem Hassan entra en escena en este contexto. No como un capricho de verano, sino como una necesidad competitiva. Un extremo en plenitud física, con recorrido internacional reciente y margen de crecimiento. Un perfil que puede cambiar la cara de un ataque que amenaza con quedarse corto.

La pregunta ya no es si Celtic es capaz de detectar talento. Está claro que lo hace. La cuestión es otra: ¿será capaz esta vez de actuar con la rapidez y la convicción que exige el fútbol moderno, o volverá a ver cómo otro objetivo se le escapa mientras sigue haciendo cuentas?