Besiktas brilla en Europa y destaca a Nübel como figura clave
El proyecto de Vincenzo Italiano en Estambul apenas acaba de arrancar, pero ya tiene forma de amenaza seria. Besiktas destrozó 3-0 a FK Kauno Zalgiris en la ida del play-off de la Europa League y dejó prácticamente sentenciada su entrada en la fase de liga de la edición 2026/27. Un golpe de autoridad temprano, contundente y, sobre todo, muy coherente con el arranque de temporada.
El guion fue claro desde el primer suspiro. Minuto 6: Hyeon-Gyu Oh abre el marcador. Minuto 12: Michael Amir Murillo amplía la ventaja. Minuto 59: Orkun Kökcü firma el tercero y cierra la noche europea. Partido encarrilado, eliminatoria muy cerca de quedar vista para sentencia.
Pero el verdadero protagonista no estuvo en el área rival.
Nübel, el fichaje que se ha convertido en muralla
Bajo palos, Alexander Nübel volvió a firmar un partido impecable. Ante el conjunto lituano, el alemán disputó su sexto encuentro oficial con Besiktas. Sexto partido. Sexta portería a cero. Seis de seis.
La prensa turca no se contuvo. El diario Hürriyet lo resumió sin rodeos: “Nübel es una pared, no encaja goles”. Y añadió que el guardameta “ha causado sensación con sus actuaciones con la camiseta blanquinegra”. No es exageración: en un equipo que se ha reforzado a golpe de talonario, el portero se ha convertido en el símbolo de la solidez de este nuevo ciclo.
El contraste con su etapa en Alemania es evidente. Entre 2020 y 2026, Nübel perteneció a Bayern Munich, pero nunca terminó de hacerse un hueco real. Solo cuatro partidos oficiales con el gigante bávaro en todo ese periodo. Su cesión al Stuttgart fue otra historia: ahí sí encontró continuidad y confianza. Ahora, en Estambul, parece haber encontrado por fin el escenario que necesitaba.
Un arranque perfecto: seis victorias, cero goles encajados
El 3-0 ante Kauno Zalgiris no solo acercó a Besiktas a la fase de liga de la Europa League. También significó la sexta victoria consecutiva del equipo en este inicio de curso, todas ellas sin recibir un solo gol. Un dato que define tanto el trabajo de Italiano como el impacto inmediato de las nuevas incorporaciones.
La racha no se detiene en Europa. Antes de la vuelta del play-off, el próximo jueves, el equipo viajará para enfrentarse a Alanyaspor en la segunda jornada de la Süper Lig. El ambiente es de euforia contenida: seis triunfos seguidos, una portería blindada y la sensación de que el proyecto apenas ha empezado a rodar.
Inversión masiva y nombres de peso
Detrás de este arranque hay un dato que explica muchas cosas: casi 67 millones de euros invertidos en fichajes. Un mensaje claro desde los despachos de Estambul: Besiktas quiere volver a estar en primera línea, dentro y fuera de Turquía.
Nübel llegó en julio, traspasado de Bayern Munich por algo menos de 6 millones de euros. Operación relativamente modesta para el mercado actual, pero que ya se ha revelado como uno de los movimientos más rentables del verano.
No fue el único golpe encima de la mesa. Orkun Kökcü, que ya estaba cedido por Benfica, fue adquirido en propiedad por 30 millones de euros, una cifra que lo coloca automáticamente entre las grandes apuestas del club. Para completar el salto de calidad, Besiktas incorporó a Dusan Vlahovic, libre tras salir de Juventus, y pagó 18 millones por Leandro Trossard, procedente de Arsenal. Un bloque nuevo, caro y con peso específico en Europa.
Una mancha en la noche perfecta
No todo fueron buenas noticias ante Zalgiris. En medio de la exhibición colectiva, llegó el susto: Trossard sufrió una lesión durante el encuentro y tuvo que abandonar el campo antes de tiempo. Un contratiempo serio para Italiano, que contaba con el belga como una de las piezas clave en el frente ofensivo.
La magnitud del problema marcará, en parte, el tono de las próximas semanas. Porque mientras el equipo suma victorias y mantiene la portería a cero, la exigencia no va a bajar: la Süper Lig aprieta, la Europa League exige fondo de armario y el listón, con semejante inversión, ya está muy alto.
Besiktas ha encontrado un muro en Nübel y un rumbo claro con Italiano. La cuestión ahora es simple y brutal: ¿podrá este proyecto sostener el vértigo de un inicio perfecto cuando lleguen los primeros golpes de verdad?






