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Bayern Múnich: Musiala y las preocupaciones antes del Dortmund

El Allianz Arena se quedó helado en un segundo. Minuto 84, pleno sol, el termómetro por encima de los 30 grados, y Jamal Musiala se desplomó en campo contrario. Varios jugadores del Bayern salieron disparados hacia él, gestos de pánico, brazos agitados llamando a la banda. El ruido del estadio se apagó de golpe.

El árbitro Robert Hartmann detuvo el juego y el médico de urgencias cruzó el césped a toda velocidad. Durante unos instantes, nadie respiró. Luego llegó el primer alivio: breve chequeo, intercambio rápido de palabras, y el doctor se retiró. Musiala, de 23 años, abandonó el terreno por su propio pie, pero tambaleante, visiblemente mareado y conmocionado.

Ni siquiera tras el pitido final quedó claro qué le había pasado exactamente al internacional alemán. “Se aclarará lo que ha sido. Pero, por supuesto, cruzamos los dedos”, dijo Manuel Neuer en MagentaTV, sin poder aportar más detalles. El centrocampista del Leipzig Rocco Reitz tampoco sabía más.

Según información de SID, Musiala sufrió un episodio de debilidad, con mareos y problemas circulatorios. El contexto no ayudaba: calor extremo, ritmo alto, partido exigente. “Lo más importante”, subrayó el director deportivo Max Eberl al término del encuentro, “es que él esté bien”.

Del susto al gol decisivo

Lo paradójico es que Musiala acababa de sentenciar el partido. Pocos minutos antes del susto, había firmado el 3-1 definitivo para el Bayern en la Telekom Cup ante el Leipzig, culminando una buena acción del nuevo fichaje Ismael Saibari. El internacional alemán apareció en el momento justo, controló y resolvió con la calma de un veterano.

Los otros goles del campeón de Alemania llevaron también nombres recién llegados. Luis Díaz y Nathaniel Brown, incorporaciones de este verano, marcaron los dos primeros tantos del Bayern. Entre medias, Brajan Gruda había firmado el 1-1 para los visitantes sajones, que durante un tramo del duelo llegaron a discutirle el dominio al equipo muniqués.

El Bayern, sin embargo, aceleró cuando tocaba. La calidad arriba hizo la diferencia. Y el marcador quedó cerrado antes de que el susto de Musiala cambiara el tono de la tarde.

Más preocupaciones para el Bayern

El talento alemán no fue el único motivo de inquietud para el Bayern. Min-jae Kim tuvo que abandonar el campo poco después de la hora de juego por problemas en el muslo. Otro gesto de dolor, otra mirada hacia el banquillo, otra sustitución forzada en un partido que, sobre el papel, debía servir para afinar, no para acumular dudas físicas.

Antes, Konrad Laimer ya había encendido las alarmas. Tras un duelo con David Raum, el austríaco empezó a cojear de forma evidente. Dolor intenso en la pierna derecha, en la zona entre el muslo y la rodilla, incapaz de moverse con normalidad.

“Konny recibió un golpe bastante pronto, y el pie también se le hinchó muy rápido. Por eso lo cambiamos por precaución”, explicó Eberl. El dirigente describió una escena preocupante: “Había llegado al punto de que ya no podía caminar y tuvo que ser ayudado. Se veía. No se movía libremente. Hoy realmente no puedo decir cuánto tiempo estará fuera”.

En un solo amistoso, el Bayern se marchó con el triunfo, con goles de sus nuevos fichajes y con la confirmación de que Musiala sigue siendo decisivo. Pero también con tres interrogantes físicos justo antes de la primera cita oficial.

La mirada ya apunta a Dortmund

El calendario no espera. El martes llega el último amistoso, ante el 1. FC Heidenheim, equipo de la 2. Bundesliga. Será la última oportunidad para ajustar detalles, repartir minutos y, sobre todo, evaluar el estado de los tocados.

Después, el plato fuerte: el sábado espera el Borussia Dortmund en la Franz Beckenbauer Supercup. Un título en juego, un clásico temprano, un escenario perfecto para medir fuerzas y sensaciones.

La cuestión es clara: ¿llegará el Bayern con su columna vertebral sana o arrancará la temporada importante con la enfermería demasiado llena para lo que se avecina?