Bayern inicia la temporada sin Musiala pero con optimismo
El curso alemán arranca el sábado con un clásico inmediato. Bayern Munich y Borussia Dortmund se miden en el Franz Beckenbauer Super Cup, el nuevo nombre de la tradicional Supercopa alemana. Un duelo grande para estrenar la temporada… y un gran ausente.
Jamal Musiala no estará. El club bávaro ha decidido no arriesgar al internacional alemán tras dos sustos en apenas cuatro días durante la pretemporada, ante RB Leipzig y Heidenheim. En ambos partidos el atacante se desplomó en el césped, encendiendo todas las alarmas en Múnich.
Un problema conocido, un susto reciente
El propio Musiala explicó después en redes sociales que sufre un pequeño problema neurológico que provocó esos episodios. Lo definió como algo menor y dejó claro que no le impedirá seguir jugando al fútbol con el Bayern. Dentro del vestuario, nadie se sorprende: el club conoce esta condición desde hace más de un año.
Lo que sí cambió fue la medicación. Según detallaron Max Eberl y Vincent Kompany en la rueda de prensa previa a la Supercopa, los recientes problemas están ligados a efectos secundarios derivados de un ajuste en el tratamiento. El plan ahora es sencillo: regresar al medicamento anterior, el que ya había funcionado bien con él.
En Sabener Strasse, Musiala ya trabaja de forma individual bajo la mirada conjunta del cuerpo médico y del cuerpo técnico. No hay dramatismo, pero sí máxima vigilancia.
Sin riesgo en la Supercopa, mirada puesta en la Bundesliga
El Bayern ha optado por la vía conservadora: nada de minutos en el Franz Beckenbauer Super Cup ante el Dortmund. No es una decisión tomada a la ligera, sino una protección calculada. El objetivo real está marcado en rojo en el calendario: el estreno de la Bundesliga contra VfB Stuttgart el próximo viernes.
En el club son claros. Confían en que Musiala esté disponible para ese partido. No lo ven como un caso que deba monopolizar la conversación diaria en el vestuario. De hecho, puertas adentro, su situación no es “tema” desde hace tiempo: sus compañeros conocen su condición, lo arropan en público y en privado, y el mensaje que sale de Múnich es de respaldo total y calma.
Un año complicado y una expectativa alta
Musiala llega a este punto tras 12 meses duros. Una grave lesión ante PSG en el Mundial de Clubes el verano pasado lo dejó más de siete meses fuera de los terrenos de juego. El regreso fue largo, sin chispa inmediata, con la necesidad de recuperar ritmo, confianza y automatismos.
Ahora, con el cuerpo técnico renovado y un Bayern que quiere recuperar autoridad dentro y fuera de Alemania, la figura del atacante de 23 años vuelve a colocarse en el centro del proyecto. En la planta noble y en la grada esperan ver de nuevo al Musiala eléctrico, decisivo, capaz de marcar diferencias entre líneas.
El club lo respalda, lo protege y lo proyecta hacia una gran temporada. El mensaje es inequívoco: lo quieren sano y protagonista.
Bajas para el estreno ante el Dortmund
Kompany no solo pierde a Musiala para la Supercopa. Lennart Karl y Serge Gnabry también se quedan fuera del duelo ante Borussia Dortmund, aún en fase de recuperación de sus respectivas lesiones.
El Bayern, aun así, llega con una plantilla profunda y ambiciosa para abrir el curso con un título en juego. La gran incógnita no está en el trofeo del sábado, sino en otra imagen: cuándo volverá Musiala a bailar entre líneas con la camiseta roja… y si este será, por fin, el año en el que explote sin frenos.






