Barça busca sucesor para Lewandowski: Julián Álvarez y Vangelis Pavlidis
El plan del Barcelona para encontrar al heredero de Robert Lewandowski ha entrado en territorio incómodo. El objetivo número uno es claro: Julián Álvarez. El problema es que el jugador pertenece al club equivocado en el momento equivocado: un Atlético de Madrid que se ha cerrado en banda.
Según publica AS, Deco maneja una lista de alternativas por si la operación por el argentino se desploma, y en esa carpeta aparece con fuerza un nombre que hasta hace poco apenas sonaba en la élite: Vangelis Pavlidis, goleador de un Benfica que no tiene ninguna prisa por vender.
Álvarez, deseo del Barça y muro del Atlético
En Barcelona suspiran por Julián Álvarez. El internacional argentino ve con buenos ojos el salto al Camp Nou, y la idea de convertirse en la referencia ofensiva del nuevo proyecto le seduce. Sobre el papel, encaja: movilidad, gol, edad perfecta para liderar un ciclo.
Pero el escenario real es otro. Atlético ya ha rechazado, siempre según la información de AS, una oferta del Barça en torno a los 100 millones de euros. En el Metropolitano no contemplan desprenderse del delantero, atado con un contrato que se extiende hasta 2030. No solo eso: el club rojiblanco habría llegado a presentar una queja formal ante la FIFA, molesto por lo que considera un acercamiento inaceptable de los azulgranas hacia su jugador.
El mensaje de Madrid es nítido: no está en venta. El de Barcelona, también: insistirán, pero el tiempo corre.
Si en las próximas semanas la vía Álvarez se cierra definitivamente, el Barça tendrá que girar el timón. Y ahí entra Pavlidis.
Pavlidis, el ‘plan B’ que se ganó un foco en el Camp Nou
Vangelis Pavlidis aterrizó en Lisboa en 2024 procedente de AZ Alkmaar. Llegó como un delantero fiable, se ha convertido en un delantero voraz. Sus números en Benfica lo explican mejor que cualquier adjetivo: 30 goles y 6 asistencias en 53 partidos la pasada temporada, en todas las competiciones.
Pero hay una noche que en Barcelona no han olvidado. En la fase de liga de la Champions League 2024/25, Benfica y Barça protagonizaron un 5-4 inolvidable. En apenas media hora, Pavlidis firmó un hat-trick en la primera parte que dejó helada a la defensa azulgrana. Aquella exhibición, pese a la remontada posterior del Barça, dejó una huella profunda en los informes técnicos.
Desde entonces, su nombre dejó de ser una simple referencia en la agenda para convertirse en opción real si el gran objetivo se escapa.
De Bochum y Dortmund II a la primera línea
El camino de Pavlidis hasta este escaparate no fue recto ni glamuroso. A los 16 años salió de Grecia persiguiendo el sueño de jugar en la Bundesliga. VfL Bochum lo acogió en su cantera, pero el salto al primer equipo nunca llegó. En lugar de consolidarse, encadenó cesiones: primero a Borussia Dortmund II, después a Willem II.
Fue en los Países Bajos donde el delantero empezó a crecer de verdad. Willem II apostó por él en propiedad, y sus actuaciones en la Eredivisie abrieron la puerta a AZ Alkmaar. En 2021, el club neerlandés pagó 2,5 millones de euros por el internacional griego, una cifra que hoy parece ridícula viendo su cotización actual.
En Alkmaar se convirtió en un goleador constante; en Benfica, en un delantero de nivel Champions. Ese es el Pavlidis que hoy mira el Barça.
Benfica aprieta los puños
Que el Barça lo tenga en su lista no significa que la operación vaya a ser sencilla. Todo lo contrario. Pavlidis tiene contrato con Benfica hasta 2029 y, según AS, en Lisboa no existe el menor deseo de abrir la puerta a su salida.
Marco Silva, recién llegado al banquillo para relevar a José Mourinho —ahora en Real Madrid—, lo considera pieza clave del proyecto. Y el propio delantero se ha encargado de subrayar esa condición sobre el césped.
El jueves, en la vuelta de la segunda ronda de clasificación de la Europa League, Pavlidis firmó una actuación demoledora: cuatro goles en la victoria por 5-0 ante St. Gallen. Benfica había perdido 2-1 en Suiza una semana antes. En Da Luz, el griego destrozó la eliminatoria él solo y empujó a su equipo hasta la tercera ronda, donde espera Heart of Midlothian.
Si alguien en el club dudaba de su importancia, la respuesta llegó en forma de póker.
Entre el deseo y la realidad
El Barça, obligado a encontrar un sucesor para Lewandowski —ahora en Chicago Fire—, se mueve entre dos planos: el del deseo, con Julián Álvarez en lo más alto, y el de la realidad económica y contractual, donde nombres como Pavlidis cobran sentido.
Deco trabaja con varios escenarios. Uno pasa por un golpe de efecto con el argentino. Otro, más terrenal pero no menos ambicioso, por apostar fuerte por un goleador que ha demostrado que puede marcar en cualquier contexto y que ya sabe lo que es castigar al propio Barça.
La pregunta es sencilla y, al mismo tiempo, decisiva: ¿hasta dónde está dispuesto a llegar el club para cerrar al ‘9’ que debe liderar la próxima era azulgrana?





