El Barça busca a Eli Junior Kroupi y persiste en Julián Álvarez
El Barcelona sigue moviendo fichas en el mercado y el siguiente golpe apunta directo al corazón del área. Con Robert Lewandowski ya en el Chicago Fire y el dorsal de ‘9’ vacante, el campeón de España ha sondeado el fichaje de Eli Junior Kroupi, delantero del Bournemouth, sin perder de vista su gran prioridad: Julián Álvarez.
La hoja de ruta está clara. Tras cerrar las incorporaciones de Anthony Gordon desde el Newcastle United y de Karim Adeyemi procedente del Borussia Dortmund, el club entiende que falta la pieza clave: un rematador que lidere el proyecto ofensivo de Hansi Flick en su tercer curso al mando.
Julián Álvarez, la obsesión
Joan Laporta no lo ha escondido. El presidente admitió que el Barça presentó una oferta formal por Julián Álvarez. El argentino, que ya expresó a ESPN en junio su deseo de salir del Atlético Madrid, es el objetivo número uno para el ataque azulgrana.
La propuesta, sin embargo, fue rechazada por el club madrileño. Laporta ha dejado claro que la oferta no se retirará de inmediato: seguirá sobre la mesa si el Atlético cambia de postura, pero no será eterna. El tiempo juega su partido y en los despachos del Camp Nou lo saben.
Mientras tanto, el área deportiva se cubre las espaldas. Si la operación por Álvarez se encalla definitivamente, el Barça no quiere quedarse sin plan alternativo.
Kroupi, el plan B que se encarece
Ahí aparece el nombre de Eli Junior Kroupi. Según ha podido saber ESPN a través de una fuente del club, el Barça ya ha preguntado por la situación del delantero del Bournemouth, uno de los atacantes jóvenes más vigilados del mercado.
Kroupi, de 20 años, solo lleva una temporada en la Premier League, pero ha irrumpido con fuerza. Llegó el pasado verano desde el Lorient por 15 millones de euros y respondió con 13 goles en 35 partidos en su primer curso en Inglaterra. Suficiente para que media Europa tome nota.
El problema es el precio. Bournemouth no tiene ninguna intención de desprenderse de su atacante y, de acuerdo con distintos informes, exigiría una cifra superior a los 100 millones de euros para empezar a hablar. Una cantidad que coloca al francés sub-21 en una franja de élite absoluta y que obliga al Barça a medir cada paso.
Flick quiere dinamita arriba
Hansi Flick ha sido claro con el club: quiere una delantera distinta, más agresiva, más vertical. Pese a haber conquistado dos Ligas consecutivas, el equipo se ha quedado corto en la Champions League, y el técnico alemán considera que el salto competitivo pasa por renovar el frente ofensivo.
La reestructuración ya está en marcha. Gordon llega para aportar desequilibrio desde banda, Adeyemi suma velocidad y profundidad, y Lewandowski se marcha a la MLS tras cerrar su etapa en Barcelona. Marcus Rashford, por su parte, regresa al Manchester United tras finalizar su cesión.
En medio de ese movimiento constante, el futuro de Ferran Torres también se tiñe de incertidumbre. El atacante, autor del gol decisivo de España en la final del Mundial contra Argentina, no tiene garantizado su rol en la nueva versión del equipo. Su situación puede convertirse en otra de las grandes carpetas del verano.
Un ‘9’ para sostener el proyecto
El escenario es claro: el Barça ya ha reforzado las bandas, pero todavía no ha encontrado al heredero de Lewandowski. Julián Álvarez sigue siendo el sueño, el perfil ideal para encajar en la idea de Flick. Kroupi aparece como alternativa, joven, explosivo y caro, muy caro.
En un mercado inflacionado y con la presión de mantener el nivel tras dos títulos ligueros, la elección del nuevo ‘9’ marcará el tono del próximo ciclo. La apuesta no admite errores: el siguiente delantero no solo tendrá que hacer goles, tendrá que sostener un proyecto entero.






