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Ballinora pierde apelación y queda fuera del campeonato

Las esperanzas de Ballinora de revertir el fallo de la semana pasada se apagaron definitivamente el lunes por la noche. Su apelación ante el Munster Council no prosperó y el resultado oficial de su duelo del McCarthy Insurance Group PIFC Group 3 Round 3 frente a Fermoy ya no se mueve: el partido queda adjudicado a Fermoy.

La resolución confirma que la corrección anunciada el martes pasado se mantiene. Aquel ajuste transformó el supuesto empate 0-21 a 2-15 contra Glenville en una victoria de Fermoy por 0-22 a 2-15, un giro mínimo en el marcador, pero enorme en consecuencias: Fermoy avanza a los cuartos de final y Ballinora se queda fuera del cuadro eliminatorio.

Todo nació de un error de anotación en el informe del árbitro Wayne King. Ballinora, que había expresado su “enorme decepción” con el fallo inicial, llevó el caso tan lejos como pudo. No fue un simple desacuerdo: el club se aferró a la idea de que “las reglas del juego limpio” no se habían respetado y anunció que estudiaría “a fondo” su posición.

Las imágenes de vídeo ofrecieron claridad donde el acta había fallado. Un punto de Ben Twomey en el minuto 30, seguido poco después por una jugada de dos puntos del propio Twomey, no quedó reflejado correctamente en el tanteo del descanso. La revisión elevó la cuenta de Fermoy al intermedio de 0-9 a 0-10. Un solo punto más al descanso, un solo punto de diferencia al final.

En el césped, Ballinora se había marchado al vestuario con una ventaja de 2-7 a 0-9, convencido de que tenía el partido encarrilado. Días después, la realidad administrativa dio la vuelta a esa sensación. La corrección del marcador movió la balanza justo lo suficiente para cambiar el ganador oficial del encuentro.

Antes de acudir al Munster Council, Ballinora intentó otra vía: se puso en contacto directamente con Fermoy para solicitar un replay. Fermoy, sin embargo, dejó claro que prefería atenerse a la adjudicación posterior al partido. Sin acuerdo entre clubes, la apelación ante el organismo provincial se convirtió en la última carta de Ballinora.

El veredicto del lunes cerró definitivamente el caso. El fallo original se mantiene, Fermoy conserva la victoria y ya sabe cuál es su siguiente obstáculo: Rockchapel en cuartos de final. En la otra eliminatoria, Macroom se medirá a Naomh Abán. Ambos duelos están programados para este domingo, con la fase de grupos convertida ya en una memoria agitada por reclamaciones y correcciones.

Para Ballinora, el golpe llega en un momento especialmente duro. Su intento de encadenar seis títulos consecutivos en el MJK Oils Muskerry JAHC también se vino abajo en la fase de grupos, tras perder el domingo un duelo a todo o nada ante Grenagh. Dos campañas, dos caminos cortados antes de tiempo. La pregunta, ahora, es cómo responderá el club a un verano en el que los márgenes —en el campo y en el acta— lo cambiaron todo.