Aston Villa derrota a Tottenham con debutante destacado
El plan de Tottenham duró media hora. La pegada, nada. Aston Villa aguantó el arreón inicial, aprovechó los errores locales y se marchó de Londres con una victoria sólida, liderada por un debutante descarado y por la puntería de Emi Buendia.
Tottenham: arranque intenso, caída prolongada
Antonin Kinsky (6) sostuvo a los suyos cuando el partido aún estaba en el aire. Atajó con solvencia el primer aviso de Johan Manzambi y se estiró mucho más para negar el gol a Buendia en una gran intervención. En los tantos encajados, poco margen de maniobra: quedó expuesto por la fragilidad de los que tenía delante.
El regreso de Pedro Porro (6) parecía una buena noticia. Volvió al once tras perderse los empates ante Nottingham Forest y Everton y arrancó con energía, profundo y participativo. Pero apenas duró 18 minutos: se marchó cojeando, otra vez señalado por las lesiones en un momento clave.
Jan Paul van Hecke (6) ofreció una actuación que rozó lo impecable en los duelos con Nicolas Jackson, al que controló durante buena parte del choque. Sin embargo, se quedó clavado en la acción del 0-1, superado por Manzambi en el salto. En el tramo final maquilló su tarde con un gol de consolación.
Micky van de Ven (5) simbolizó la mala fortuna de Spurs. Recibió un golpe en la cara justo antes del descanso y tuvo que salir del campo para ser atendido. En ese preciso instante llegó el gol de Villa. Un detalle que resumió la sensación de frustración en el equipo de casa.
Por la izquierda, Andrew Robertson (5) vivió una tarde para olvidar. Intentó evitar que el balón saliera por la línea, se equivocó y esa jugada terminó desembocando en el primer tanto de Villa. Más tarde creyó haberse redimido participando en la acción que acabó con el gol anulado a Mohammed Kudus, pero el fuera de juego en el inicio del ataque volvió a dejarle señalado.
En la sala de máquinas, Sandro Tonali (5) volvió a quedarse corto respecto a lo que se espera de un fichaje de 100 millones. Probó fortuna con un disparo en la primera parte que se marchó rozando el palo, pero su impacto en el juego fue escaso, sin mando ni continuidad.
Rodrigo Bentancur (5) disfrutó por momentos del cuerpo a cuerpo en un centro del campo congestionado. Al principio se ofreció, robó y dio ritmo, pero su influencia se diluyó con el paso de los minutos, arrastrado por el bajón colectivo de Tottenham.
Arriba, Savio (5) fue el gran “y si…” del encuentro. Tuvo en sus botas el 1-0 muy pronto y obligó a Zion Suzuki a una parada de reflejos en una volea fantástica. Durante 25 minutos fue una amenaza constante. Después se apagó, sin terminar de rematar su buen inicio.
Mateus Fernandes (6) pagó el contexto. Cumplidor en la primera parte, fue sustituido al descanso mientras Tottenham se lanzaba a la remontada. Más víctima del marcador que de su propio rendimiento.
Omar Marmoush (5), cedido por Manchester City para aportar gol, se perdió en cuanto el partido empezó a girar hacia Villa. Sin peso entre líneas, sin desmarques definitivos, acabó firmando una actuación plana, justo lo contrario de lo que se le pedía.
Dominic Solanke (5) sigue atrapado en su sequía. No marca en Premier League desde marzo y nunca dio la sensación de estar cerca de romperla. Pocos remates claros, poca presencia en el área y la racha se alarga sin señales de cambio.
Desde el banquillo, Archie Gray (6) entró por Porro en el minuto 18 y casi marca con su primer toque, pero se topó con Suzuki. Ese fue su momento culminante; a partir de ahí, su participación se fue diluyendo.
Mohammed Kudus (5) saltó al campo tras el descanso para agitar el ataque. Encontró el gol que Tottenham necesitaba, pero el tanto fue anulado por fuera de juego en la jugada previa. No logró cambiar el guion.
James Maddison (5) entró en el 66 por Solanke con la misión de iluminar el juego interior. No lo consiguió. Apenas dejó trazos aislados, sin una acción realmente determinante.
Lucas Bergvall y Conor Gallagher aparecieron en el tramo final. Gallagher, que sustituyó a Tonali, firmó un tanto tardío, su segundo en dos partidos, que solo sirvió para maquillar el resultado.
Dubravka, Tosin, Senesi y Udogie se quedaron sin minutos.
Aston Villa: Suzuki sostiene, Manzambi y Buendia rematan
En el otro lado, Zion Suzuki (8) firmó una actuación de portero grande. Sujetó a Villa cuando peor lo pasaba, con paradas decisivas ante Savio y Archie Gray en la primera parte. Bajo palos estuvo impecable, aunque su habitual precisión con el balón en los pies no apareció al mismo nivel. Aun así, fue una de las grandes razones del triunfo.
Aaron Wan-Bissaka (5) volvió a sufrir en el marco del plan de Unai Emery. Le costó adaptarse a las exigencias con balón, cometió un resbalón que casi le cuesta un gol a su equipo y no sorprendió que se quedara en la caseta al descanso.
Tyrone Mings (6) arrancó nervioso, con varias pérdidas peligrosas al intentar sacar la pelota jugada. Con el paso de los minutos se serenó, ajustó decisiones y ofreció una segunda parte mucho más firme.
A su lado, Victor Lindelof (7) se mantuvo sobrio. Estuvo atento en el inicio, cuando Tottenham apretaba, y una vez se apagó el ímpetu local vivió una tarde relativamente plácida, controlando el área sin sobresaltos.
Matteo Ruggeri (6) debutó como titular en Premier League y se notó que aún está descifrando lo que le pide Emery. No desentonó, pero tampoco transmitió plena seguridad. Partido de aprendizaje, más que de lucimiento.
En el doble pivote, Joao Gomes (7) reapareció en la competición tras su expulsión en la primera jornada. Jugó con calma, cerró líneas de pase y ayudó a proteger la ventaja de Villa cuando Tottenham se volcó.
Boubacar Kamara (7) fue el metrónomo silencioso. Su disparo, rechazado, cayó en los pies de Manzambi para el primer gol y, a partir de ahí, se encargó de dar fluidez a las posesiones visitantes, siempre bien colocado.
John McGinn (7) volvió a ser puro colmillo. Su tenacidad tuvo premio: cazó el error de Robertson y participó en la jugada del tanto inicial de Manzambi. Corrió, presionó, mordió. Un despliegue típico en él.
Emi Buendia (7) confirmó que se siente cómodo en este estadio. Se inventó el mejor gol del partido con un disparo espectacular desde 25 metros, directo a la escuadra, para sentenciar el duelo. Cada vez que pisa el área de Tottenham, huele a peligro.
La gran noticia fue Johan Manzambi (8). En su primera titularidad con Villa, empezó tímido, pero fue creciendo hasta adueñarse del partido. Marcó el 0-1, asistió a Jackson y acabó con un gol y una asistencia en una tarde redonda. Si esto es solo el comienzo, la expectativa alrededor de él va a dispararse.
Nicolas Jackson (7) pasó largos tramos del primer tiempo aislado, casi desconectado del juego. No se rindió. Forzó una buena parada de Kinsky y, ya en la segunda mitad, encontró su gol y se convirtió en una molestia constante para la zaga local.
Desde el banquillo, Matty Cash (7) entró al descanso por Wan-Bissaka y reforzó de inmediato el flanco derecho, cerrando mejor su banda y aportando energía defensiva.
George Hemmings reemplazó a Manzambi en el 72 y ayudó a gestionar una victoria que ya parecía encarrilada. Ibrahim Mbaye y Ross Barkley saltaron al campo en los minutos finales para asegurar piernas frescas en la medular.
Wright, Bogarde, Abraham, Garnacho y Harwood-Bellis no participaron, pero la sensación es clara: esta versión de Villa, sólida atrás y letal cuando huele sangre, empieza a parecerse mucho al equipo que Emery quiere. La pregunta ahora es cuánto más puede crecer cuando Manzambi deje de ser una sorpresa y se convierta en referencia.






