tribunadegol full logo

Arteta tranquiliza sobre Mosquera y elogia el debut de Konsa

El susto duró unos minutos, pero Mikel Arteta zanjó rápido cualquier alarma. Cristhian Mosquera está “bien”. El defensa español fue sustituido en la recta final del triunfo por 0-1 de Arsenal en el campo de Aston Villa, una decisión de prevención más que de urgencia.

El técnico no quiso tentar a la suerte con un jugador de 22 años que empezó a sentir molestias. Con Jurrien Timber ya fuera de combate, el margen de maniobra atrás es mínimo. Por eso tiró del recién llegado Ezri Konsa, que se encontró con un escenario tan emocional como hostil: su regreso a Villa Park.

“Sabíamos que si teníamos una lesión en la línea defensiva, con Jurrien fuera, estaríamos en un gran problema, así que teníamos que meter a Ezri”, explicó Arteta tras el partido, decidido por el gol de Bukayo Saka en la segunda parte, que da a los campeones dos victorias de dos en la Premier League.

Mosquera pidió el cambio. No por una lesión confirmada, sino por la sensación de que algo podía romperse. Arteta no dudó.

“Está bien, pero sentía que estaba a punto de tener algo, y por eso tenemos el banquillo que tenemos, y por eso tuvimos que sacar a Ezri”, detalló el entrenador. La profundidad de plantilla no es un lujo, es una necesidad para un equipo que pelea en cuatro competiciones y juega a un ritmo feroz.

Konsa entró en un ambiente envenenado. Silbidos, recuerdo reciente y un marcador aún abierto. Y aun así, transmitió jerarquía.

“Ezri debuta en circunstancias realmente difíciles; no es fácil emocionalmente venir aquí y jugar. Pero se le ve tan sereno, tan calmado, tan en control”, subrayó Arteta, satisfecho con la respuesta del central.

Un Arsenal poco brillante, pero implacable atrás

No fue una obra de arte. Ni falta que hizo. Arsenal marcó en su primer disparo a puerta, cerca de la hora de juego, y a partir de ahí se dedicó a sufrir con orden y a defender cada balón como si fuera el último.

Riccardo Calafiori lo resumió con crudeza: el resultado valía más que la estética.

“Estoy muy feliz por dejar la portería a cero, sobre todo cuando hablo con los chicos, los defensas. Siempre digo que si no encajamos, obviamente tenemos muchas más opciones de ganar el partido, y creo que siempre lo hacemos muy bien”, afirmó el lateral.

En un estadio incómodo, ante un rival intenso, la consigna era simple: salir con los tres puntos. Nada más.

“Al final del partido, es muy importante para nosotros, especialmente en un lugar tan difícil como este. Solo queremos ganar cuando venimos aquí, y lo hicimos”, añadió el italiano.

La solidez defensiva contrasta con las dudas que dejó el equipo en verano. El propio Calafiori recordó esas sensaciones.

“En pretemporada estábamos molestos, creo que encajamos demasiado, pero luego, cuando empezó la temporada, recuperamos a todos los jugadores”, explicó. Desde entonces, la actitud sin balón marca la diferencia. Se nota en cada carrera.

“Luchamos, y se ve cómo a veces cometemos errores, pero cómo regresamos corriendo hacia atrás, es increíble, y cada jugador, incluso los atacantes, así que estoy muy feliz”, remarcó.

Calafiori asiste, Saka decide

El único gol de la noche llevó la firma de siempre, Bukayo Saka, pero nació en la banda de Calafiori. El lateral italiano puso el pase que rompió el partido y sumó su segunda asistencia de la temporada.

“Estoy muy feliz de pasarle el balón a B”, confesó el defensa, con una sonrisa implícita en cada palabra.

El encuentro pedía un chispazo, una jugada que inclinara la balanza. No llegaba por juego, llegó por un detalle.

“Como digo, fue un partido duro, duro. Necesitamos este tipo de momentos, ya sabes, para cambiar el partido, y lo hicimos”, sentenció.

Arsenal no deslumbró, pero ganó, protegió a Mosquera, dio galones a Konsa en un contexto adverso y reforzó una idea: cuando la defensa se cierra, este equipo sabe vivir de un solo golpe de Saka. ¿Cuánto tiempo podrá sostener así el pulso a una temporada que promete ser larga y despiadada?