Amorim marca territorio con Leao en gira australiana
El avión de Milan aterrizó en Perth con una certeza y una incógnita. La certeza: la segunda fase de la pretemporada arranca a puerta cerrada ante Perth Glory. La incógnita: cuánto tiempo más vestirán de rossonero las zancadas de Rafael Leao.
El portugués se incorporará al grupo en Australia tras su participación en el Mundial, pero lo hará con el ruido del mercado pegado a las botas. Fenerbahce ya ha pasado de los sondeos a los movimientos formales y, según Sport Mediaset, ha presentado una oferta estructurada para intentar sacarlo de San Siro.
Fenerbahce aprieta, Milan sube la apuesta
El plan del club turco es claro: un paquete de hasta 42 millones de euros. La propuesta, siempre según las mismas informaciones, se desglosa en 5 millones por una cesión inicial, 35 millones de obligación de compra el próximo verano y 2 millones en bonus por objetivos.
Milan, sin embargo, no quiere medias tintas. Nada de cesiones, ni fórmulas creativas. El mensaje es simple y contundente: solo se sientan a hablar por una venta definitiva en torno a los 50 millones de euros. Por menos, no hay trato.
La postura no es nueva. El club ya había advertido a Galatasaray y Benfica de que solo contemplaba una transferencia permanente. La necesidad de caja existe —el equipo ha invertido ya más de 100 millones este verano en las llegadas de Gonçalo Ramos y Mario Gila—, pero no a cualquier precio ni en cualquier formato.
Amorim baja el volumen del ruido
En este contexto, Rúben Amorim se sentó ante los micrófonos en Perth con un mensaje que sonó a línea roja interna. El técnico dejó claro que el mercado no va a marcar la hoja de ruta del vestuario.
«Es nuestro jugador hasta que algo cambie, el equipo está primero», subrayó, citado por Gianluca Di Marzio. Directo, sin rodeos. Para él, el orden de prioridades no admite debate: «No es demasiado complicado, para mí el equipo es lo más importante».
El entrenador explicó que hablará personalmente con Rafael Leao, con Gonçalo Ramos, con Alexis Saelemaekers y con todos los que regresan del Mundial para detallar el plan deportivo. Hay rumores, hay ofertas, hay dudas, pero el mensaje interno será el mismo: mientras sigan bajo contrato, son jugadores de Milan.
Millones desde Estambul y una decisión pendiente
Mientras Amorim protege el grupo, el mercado trabaja en paralelo. Desde Turquía se filtra que Leao estaría dispuesto a aceptar un contrato de 12 millones de euros por temporada en Fenerbahce, prácticamente el doble de su salario actual en Milan. Una oferta que pesa, y mucho, en la balanza personal del delantero.
Las conversaciones entre los dos clubes seguirán en los próximos días. El hecho de que el jugador viaje a Australia no garantiza nada. Puede entrenar, jugar minutos en pretemporada y, aun así, marcharse antes del cierre de la ventana de fichajes. El reloj del mercado corre a otro ritmo.
Pretemporada ahora, futuro después
Entre reuniones, llamadas y cifras, la pelota vuelve al césped. Milan se medirá a Perth Glory el sábado, un test más en la construcción del equipo que debe arrancar la nueva campaña. Amorim ha dejado claro que su foco está ahí: en la carga física, en las ideas tácticas, en el bloque.
El resto se decidirá entre despachos y voluntades. Milan ya ha fijado su precio. Fenerbahce ha enseñado sus cartas. Leao, mientras tanto, vuela a Australia con una pregunta colgando sobre su futuro inmediato: ¿será este el último verano en el que su nombre se coree en San Siro?






