Amanda Staveley adquiere 25,1% de acciones en West Ham
West Ham encara una nueva etapa en los despachos. Un consorcio liderado por Amanda Staveley ha alcanzado un acuerdo para comprar el 25,1% del club que pertenecía a la familia Gold, un paquete accionarial clave en el futuro de la entidad londinense, ahora en Championship tras su descenso de la Premier League la pasada temporada.
La operación llega después de que Vanessa Gold, hija del ex copresidente David Gold, decidiera vender las acciones familiares. El movimiento no es menor: ese 25,1% convierte al comprador en un actor de enorme peso en la sala de máquinas del club.
Del intento fallido con Kretinsky al acuerdo con Staveley
Este desenlace no era el plan inicial. Vanessa Gold había pactado el 12 de junio la venta de su participación al empresario checo Daniel Kretinsky, ya accionista del club, en una operación que habría convertido a EP Group en el mayor accionista individual de West Ham.
Ese acuerdo se vino abajo. Gold lo explicó con claridad en un comunicado: el pacto original con Kretinsky y las alternativas que se exploraron después “no pudieron hacerse realidad”. El escenario se abrió de nuevo y, con él, el tablero de poder en el club.
Ahí entró Amanda Staveley. La empresaria, conocida por su papel central en la compra de Newcastle por un consorcio respaldado por capital saudí en 2021, reaparece ahora en el fútbol inglés con un movimiento ambicioso junto a Mehrdad Ghodoussi y PCP Capital Partners.
Una venta clave… aún bajo el foco de los actuales accionistas
El acuerdo con el consorcio de Staveley no está completamente cerrado. Falta un paso decisivo: el proceso de preferencia (pre-emption), que otorga a los actuales accionistas de West Ham la opción de igualar la oferta y quedarse con el 25,1% que hoy controla el fideicomiso de la familia Gold.
Es decir, la puerta no está del todo cerrada para los socios ya presentes en el accionariado. Si alguno decide ejercer ese derecho, el equilibrio de poder podría variar de nuevo.
Mientras tanto, Vanessa Gold ha querido explicar públicamente su decisión. Recordó el peso emocional de su papel tras la muerte de su padre en 2023: asumió la copresidencia y un puesto en el consejo como continuidad de un legado que se remonta a su etapa como canterano, aficionado de por vida y finalmente propietario.
Su mensaje fue directo: su prioridad en todo el proceso ha sido “asegurar que el club tenga el liderazgo y la propiedad adecuados para permitir a West Ham alcanzar su potencial y regresar a su lugar legítimo en la Premier League”.
El sello Staveley: experiencia en reconstrucciones rápidas
El nombre de Amanda Staveley no pasa desapercibido en el fútbol inglés. Fue la arquitecta visible del acuerdo que permitió a un consorcio respaldado por Arabia Saudí comprar Newcastle a Mike Ashley en octubre de 2021. Junto a Mehrdad Ghodoussi, pilotó una transformación fulgurante: de pelear por evitar el descenso a la Premier League a disputar la Champions League y levantar la Carabao Cup tras su salida en el verano de 2024.
Ese historial pesa. Gold lo subrayó en su comunicado al destacar la “profunda experiencia y comprensión” de Staveley, Ghodoussi y PCP Capital Partners sobre lo que implica dirigir con éxito un club de fútbol. Confía en que ese bagaje pueda trasladarse ahora a West Ham, un club que hace apenas dos temporadas celebraba el título de la Europa Conference League y que hoy pelea por escapar de la segunda categoría.
Un club entre la nostalgia y la reconstrucción
La venta del paquete Gold marca el final de un capítulo emocionalmente cargado para la familia. Vanessa Gold insistió en que seguirá actuando “en el mejor interés del club”, como lo hizo su padre, mientras se completa el proceso de venta y se resuelve si los actuales accionistas ejercen o no su derecho de compra.
En el césped, West Ham busca rehacerse del golpe del descenso y recuperar el pulso competitivo que le llevó a conquistar Europa Conference League en 2023. En los despachos, se prepara para convivir con un nuevo actor de peso, curtido en operaciones de alto impacto y en reconstrucciones aceleradas.
Si el consorcio de Amanda Staveley termina entrando de forma definitiva, el club del este de Londres no solo cambiará de manos en un cuarto de su capital. Cambiará, sobre todo, el tipo de ambición que lo gobierna. Y ahí se jugará el verdadero partido: el de devolver a West Ham a la Premier League… y decidir hasta dónde puede llegar desde ahí.





