Al-Hilal enfrenta la Champions de Asia con importantes ausencias
Al-Hilal se asoma a la nueva edición de la AFC Champions League Elite con el gesto serio. No es el estreno soñado. El duelo ante Al-Gharafa de Qatar, en el Kingdom Arena, llega rodeado de ausencias, preguntas y una presión que se siente desde el primer minuto de la fase de grupos.
El campeón saudí inicia su camino continental sin cinco de sus nombres más rutilantes. Cinco piezas estructurales. Cinco golpes directos a la idea de un inicio perfecto que allanara el trayecto hacia el título que el club ansía levantar.
Cinco ausencias que duelen
Según el diario saudí “Al-Maidan Al-Riyadi”, Al-Hilal no podrá contar ante Al-Gharafa con Theo Hernandez, Ali Lajami, Hamad Al-Yami, Salem Al-Dawsari y Ollie Watkins. No es una lista cualquiera. Es el esqueleto de varias líneas del equipo.
El caso de Ollie Watkins agrava el panorama. La estrella inglesa sufrió una lesión en los últimos entrenamientos y queda descartado tanto para los compromisos domésticos como para el estreno continental. El cuerpo técnico aún desconoce cuánto tiempo estará fuera. Un problema que no solo afecta al partido de hoy, sino que proyecta una sombra sobre las próximas semanas.
La baja de Salem Al-Dawsari golpea igual de fuerte. El capitán, uno de los recursos ofensivos más determinantes del conjunto saudí, tampoco estará. Se cae una referencia, un líder, un futbolista que suele aparecer cuando el escenario más quema.
A su lado, también fuera de combate, aparece el recién llegado Theo Hernandez, llamado a reforzar la banda con su potencia; el defensor Ali Lajami, clave en la zaga; y el lateral Hamad Al-Yami, otra opción importante para sostener la estructura defensiva. De repente, el once de gala se ve agujereado en varias zonas del campo.
La preocupación es evidente. En el club, en la grada, en el entorno. Nadie ignora el peso de estas ausencias en un torneo que no concede demasiadas concesiones.
Un estreno convertido en examen
Y aun así, Al-Hilal no se permite excusas. El cuerpo técnico mira al vestuario y exige una reacción inmediata. El mensaje interno es claro: hay que ganar el partido inaugural y enviar una señal contundente al resto de aspirantes al título.
El choque ante Al-Gharafa se transforma en algo más que un simple debut. Es una prueba directa de la profundidad de la plantilla, de su capacidad para resistir la presión y de la respuesta de los suplentes cuando el escenario exige carácter.
Al-Gharafa llega a Riad con ambición. El equipo qatarí olfatea la oportunidad de dar el golpe y aprovechar el contexto complicado del rival. Sueña con una sorpresa en pleno corazón del Kingdom Arena, justo cuando Al-Hilal se ve obligado a reinventarse.
La noche se presenta como un pulso entre necesidades opuestas: por un lado, un gigante herido que quiere demostrar que su proyecto trasciende los nombres; por el otro, un aspirante decidido a aprovechar cualquier grieta.
Si Al-Hilal logra imponerse pese al vendaval de bajas, el mensaje para el continente será nítido: incluso disminuido, sigue siendo un candidato feroz al título. Si tropieza, la pregunta se abrirá paso sola: ¿tiene realmente fondo suficiente para sostener una carrera larga hacia la corona asiática?






