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El adiós de Jadon Sancho y su paso por Manchester United

El telón cae sobre la etapa de Jadon Sancho en Manchester United. El club ha enviado su lista de jugadores retenidos a la Premier League y, con ella, ha certificado el adiós de varias figuras de alto perfil. Entre ellas, Sancho, Casemiro y Tyrell Malacia. Un cierre de ciclo tan costoso como inevitable.

El final de una apuesta millonaria

La marcha de Sancho pone punto final a una de las operaciones más caras —y más frustrantes— de la era reciente del United. El club desembolsó más de 73 millones de libras para traer al extremo desde Borussia Dortmund en 2021. Nunca despegó. Nunca fue ese futbolista devastador que había deslumbrado en la Bundesliga.

Los números son fríos y, en este caso, implacables: 83 partidos, 12 goles y 6 asistencias en todas las competiciones durante cinco años de vínculo contractual, incluidos los periodos en los que el jugador estuvo cedido. Demasiado poco para una inversión de ese calibre y para un talento al que se le atribuía techo de superestrella.

En un comunicado, el club recordó su breve lista de éxitos con la camiseta roja: Sancho formó parte del equipo que levantó la Carabao Cup en 2023 antes de regresar cedido a Borussia Dortmund y encadenar también préstamos a Chelsea y Aston Villa. Un currículum irregular, salpicado por conflictos con el cuerpo técnico anterior y una incapacidad persistente para encontrar continuidad.

Críticas duras y una sensación de misterio

El juicio sobre su paso por Old Trafford ha sido severo. Exjugadores del club no han ahorrado palabras, y Louis Saha llegó a definir al inglés como “el fichaje más decepcionante en la historia de Manchester United”. No es una frase lanzada al aire: Saha subrayó que el nivel que Sancho había mostrado en Borussia Dortmund hacía incomprensible su bajo rendimiento en Inglaterra. Para él, todo se convirtió en un enigma.

El francés lamentó las oportunidades desperdiciadas por un jugador al que considera capaz de “hacer cosas asombrosas”. A su juicio, muchos de esos partidos han quedado “tirados a la basura”, un reproche que refleja la sensación dominante en el entorno del club: United tuvo en sus manos a un talento enorme y nunca logró activarlo.

Alemania, el refugio que siempre espera

Mientras en Inglaterra su figura se ha ido apagando, en Alemania su nombre conserva brillo. Sancho sigue siendo muy valorado en la Bundesliga y los informes apuntan a que ve con buenos ojos un tercer capítulo en Borussia Dortmund para relanzar una carrera que se frenó en seco tras su salida en 2021. El técnico Niko Kovac habría dado luz verde a la operación.

No es casual. Su etapa más brillante se escribió en el Signal Iduna Park: 114 participaciones de gol en 137 partidos en su primer ciclo con el club. Más tarde, en 2024, regresó cedido y ayudó al equipo a alcanzar la final de la Champions League en Wembley. Allí se vio de nuevo a un Sancho más cercano a su mejor versión, más libre, más decisivo.

Un regreso estable a la Bundesliga podría ser la plataforma que necesita para intentar reengancharse a la selección de Inglaterra, con la que no juega desde finales de 2021. El desafío es claro: recuperar confianza, continuidad y ese punto de atrevimiento que lo convirtió en uno de los jóvenes más codiciados de Europa.

Casemiro y Malacia, salidas con distinto peso

Sancho no abandona solo el vestuario. Manchester United ha confirmado también las marchas de Casemiro y Tyrell Malacia al término de sus contratos, dentro de una estrategia más amplia para aligerar la masa salarial y remodelar la plantilla.

Casemiro, fichado desde Real Madrid, se va tras cuatro temporadas en las que aportó jerarquía, experiencia y un título de Carabao Cup y otro de FA Cup. Su rendimiento tuvo altibajos, pero su impacto en los momentos clave y su liderazgo en el centro del campo marcaron una etapa de transición para el club.

El caso de Malacia es distinto, casi trágico desde el punto de vista deportivo. El lateral neerlandés llegó procedente de Feyenoord en 2022 con la etiqueta de apuesta de futuro, pero las lesiones lo castigaron sin piedad. Apenas pudo disputar 50 encuentros, muy lejos de lo que se esperaba de él cuando aterrizó en Old Trafford.

Un vestuario que se vacía para volver a llenarse

La salida de salarios pesados como los de Sancho y Casemiro abre un espacio considerable en la estructura económica del club. No es solo una cuestión contable: es una declaración de intenciones. La actual dirección deportiva quiere un equipo más fresco, más competitivo y, sobre todo, mejor alineado con la idea de juego que pretende implantar.

Old Trafford se despide de tres nombres propios que llegaron con expectativas muy distintas y se van dejando sensaciones igualmente dispares. Para Sancho, el reto es demostrar que su historia no estaba destinada a naufragar en la élite. Para United, la pregunta es otra: ¿sabrá esta vez transformar el margen liberado en un proyecto que devuelva al club al lugar que reclama su historia?