Absolución de Raul Asencio en caso de vídeo sexual
El defensa de Real Madrid Raul Asencio ha sido absuelto por la justicia española de la acusación de participar en la difusión de un vídeo sexual explícito en el que aparecía una menor. El caso, que estalló en junio de 2023 y salpicó a varios canteranos del club blanco, se cierra para él con un veredicto absolutorio en Las Palmas de Gran Canaria.
Absolución para Asencio, condena mínima para sus excompañeros
El futbolista de 23 años fue exonerado por un juzgado de Las Palmas, que retiró los cargos en su contra. La causa estaba “vinculada a la grabación y difusión de un vídeo de contenido sexual explícito relacionado con un encuentro íntimo en un beach club de Gran Canaria en junio de 2023”.
En la misma resolución, el tribunal impuso penas mínimas a los tres acusados que sí resultaron condenados. Las víctimas, dos jóvenes de 16 y 18 años, decidieron perdonar a los implicados, un gesto que pesó en la decisión final del juez.
Tres excompañeros de Asencio en la academia de Real Madrid recibieron una condena de un año de prisión, suspendida, por un delito de “pornografía infantil”. Además, deberán asistir a un curso de “reeducación” sexual, cumplir una orden de alejamiento de dos años respecto a las víctimas y acatar tres años de inhabilitación para trabajar en cualquier profesión relacionada con menores.
Para Asencio, el fallo marca el final de un proceso que le ha acompañado durante meses y que ha condicionado su imagen pública y su progresión deportiva.
La voz de Asencio: “He sido absuelto”
Tras conocerse la sentencia, el jugador rompió un largo silencio con un comunicado contundente:
“Hoy, después de un largo periodo de silencio y tras respetar un proceso judicial en el que siempre tuve fe, puedo decir que he sido absuelto”, afirmó.
El defensa reconoció el desgaste personal de estos meses: “Durante estos meses he pasado por una situación difícil y, en ocasiones, he tenido que ver cómo se publicaban informaciones y opiniones sobre mí antes de que la justicia hablara”.
En su mensaje, pidió también una reflexión sobre el impacto humano de este tipo de casos: “Entiendo y respeto el trabajo de los medios y el derecho a informar y opinar, pero también creo que es importante recordar que detrás de cada noticia hay una persona y una familia que viven con las consecuencias”.
Asencio subrayó que siempre confió en el criterio de los tribunales: “Siempre he confiado en que la justicia pondría las cosas en su sitio. Hoy hay una resolución judicial que habla por sí sola, y la recibo con tranquilidad y con la satisfacción de poder cerrar un capítulo muy importante de mi vida”.
Otro frente abierto: condena por conducir ebrio
Mientras se cierra una causa, otra sigue abierta en el plano disciplinario. Real Madrid ha iniciado un expediente interno contra Asencio tras una condena por conducir bajo los efectos del alcohol, también en Gran Canaria.
El incidente se produjo el 16 de agosto. Asencio fue sorprendido con una tasa de alcohol superior al triple del límite permitido. La sanción judicial incluyó una multa económica y la retirada del carnet de conducir durante ocho meses.
El caso no pasó desapercibido en el club. El técnico José Mourinho fue claro cuando le preguntaron por el asunto: explicó que habló con el jugador a su llegada, repasando “cosas que pasaron en el pasado”, pero dejó claro que no comenta públicamente situaciones ajenas a Valdebebas.
El entrenador, eso sí, elogió su actitud en el día a día: lesionado desde hace unas semanas, Asencio “es el primero en llegar y el último en irse” mientras trabaja en su recuperación. Sin embargo, Mourinho marcó el límite: un jugador de Real Madrid “lo es 24 horas al día, siete días a la semana, 12 meses al año”. Cualquier comportamiento fuera del terreno de juego, recordó, también afecta “al prestigio del club, que es intocable”.
Su conclusión fue tajante: “No estoy contento. Todos cometemos errores, pero no, no estoy contento”.
Asencio asume su error y mira hacia adelante
En su comunicado, el defensa no esquivó la condena por conducir ebrio. Al contrario, la afrontó de frente: “Lo siento profundamente y asumo plenamente mi responsabilidad”, señaló.
Definió el episodio como una experiencia de aprendizaje y fue rotundo: tiene “muy claro” que no volverá a repetirse. No quiere alimentar polémicas ni reabrir heridas: “No quiero entrar en controversias ni mirar atrás. Quiero cerrar este capítulo con respeto, con la cabeza alta y con muchas ganas de seguir adelante”.
Asencio se alineó también con el mensaje de su entrenador: dijo estar “absolutamente de acuerdo” con él, tanto en lo que respecta a la exigencia “en el campo” como “fuera de él”.
Con la absolución en la causa del vídeo y la sanción por alcoholemia ya dictada, el defensa encara ahora un territorio muy distinto: el del juicio silencioso del vestuario, de la grada y del propio club. La pregunta es evidente: ¿qué versión de Raul Asencio verá el fútbol español a partir de ahora?






